martes, 31 de mayo de 2011

NATILLAS DE CHOCOLATE

La propuesta para el nuevo reto de  Film & Food para el mes de Mayo es de lo más tentadora: Se trata de elaborar una receta de chocolate que nos proponga otro bloguero.
Cuando recibí el correo donde me decían cual había sido la receta que tenía que elaborar y el blog que la proponía me alegré mucho, porque no lo conocía.
En mi caso tenía que hacer unas NATILLAS DE CHOCOLATE y la propuesta venía de la mano del blog Principiando en la cocina.
Así que el reto de este mes me ha dado la oportunidad de conocer otro estupendo blog que tiene unas recetas estupendas. Os recomiento que os paseis a visitarlo.
Las chicas de Film & Food pensaban que era una manera divertida que permitiría que nos conociéramos más entre nosotros y, en mi caso, así ha sido.
Como no me enviaron la receta, solo el título, he elaborado una de las que tengo. Ya sabeis que recetas de natillas hay muchas y cada uno le damos nuestro toque. Espero que os gusten !!!




INGREDIENTES:
500 ml. de leche
2 yemas
1 huevo
30 gr. de harina de maíz refinada (Maizena)
70 gr. de azúcar
2 cucharadas de cacao el polvo sin azúcar (VALOR o similar) ó 60 gr. de chocolate fondant
1 cucharadita de extracto de vainilla o de azúcar vainillado (según preferencias)


Preparación de Thermomix:
Poner la leche, yemas, huevo, azúcar, harina de maíz refinada, extracto de vainilla o azúcar vainillado (según preferencias). Mezclar unos segundos a velocidad 3 y ½. Programar 10 minutos, 90º, velocidad 2.
Agregar el chocolate, si optamos por poner el de cobertura lo picaremos con un cuchillo, mezclar 15 segundos, velocidad 3 1/2, para que se reparta bien por toda la mezcla. Dejar luego 2 ó 3 minutos sin temperatura a velocidad 2. Con el calor residual que le queda al vaso es suficiente.
Verter la mezcla en recipientes individuales, dejar enfriar a temperatura ambiente y luego guardar en el frigorífico hasta el momento de consumirlas.
Podemos montar la claras que nos han quedado con 1 ó 2 cucharadas de azúcar y hacer un merengue para acompañarlas, aunque también podemos servirlas con un poco de nata montada, crema fresca …


Preparación tradicional:
Poner en un bol las yemas, el huevo, el azúcar, el extracto de vainilla o el azúcar vainillado (según preferencias) y batir un poco, incorporar la harina de maíz refinada, el cacao en polvo y remover para deshacer todos los grumos. Incorporar la leche poco a poco y remover bien vigilando que no queden grumos. Verter en un cazo y poner a fuego suave removiendo sin parar hasta que espese. No debe hervir.
Si optamos por poner el chocolate de cobertura, lo picaremos con un cuchillo y lo incorporaremos a la mezcla nada más poner el recipiente en el fuego, para que se deshaga bien.
Verter la mezcla en recipientes individuales, dejar enfriar a temperatura ambiente y luego guardar en el frigorífico hasta el momento de consumirlas.
Podemos montar la claras que nos han quedado con 1 ó 2 cucharadas de azúcar y hacer un merengue para acompañarlas, aunque también podemos servirlas con un poco de nata montada, crema fresca …






sábado, 28 de mayo de 2011

POLLO EN ESCABECHE (FC)


El escabeche es un método de conservación estupendo que nos permite guardar alimentos durante varios días. Pero si además utilizamos tarros de cristal esterilizados y si hacemos correctamente el vacío, nos pueden durar bastante tiempo (meses).
De esta forma podremos echar mano de ellos en cualquier momento y disponer de una extraordinaria preparación. Se puede hacer de pechuga de pavo, conejo, caballa, atún, bonito ... con esta misma receta, lo único que hay que tener en cuenta son los tiempos de cocción, pues varía de un ingrediente a otro.
Podemos añadir las verduras que más nos gusten, pues os aseguro que todas quedan deliciosas. En esta ocasión solo lleva cebolla, zanahoria y ajos, pero podemos poner cebolleta tierna y dejarlas enteras, ajos tiernos, alcachofas ...  quedan muy sabrosas. Se le puede añadir laurel, además de otras hierbas aromáticas como tomillo, romero ... que le aportan un toque muy bueno.
Os voy a explicar dos maneras de preparlo: Fussion Cook o bien olla rápida y en cazuela normal.



INGREDIENTES:
4 pechugas de pollo
2 cebollas tiernas
2 zanahorias
4 dientes de ajo
Romero
Tomillo
15-20 granos de pimienta negra
4 clavos de olor
Sal
250 ml. de aceite de oliva
150 ml. de vinagre de vino
100 ml. de vino blanco



En Fussion Cook o en olla rápida:
Cogemos las pechugas las lavamos, secamos y cortamos por la mitad. Partimos la cebolla en juliana fina y hacemos bastoncitos con la zanahoria. Los ajos los dejamos con la piel y les hacemos un corte. Lo colocamos todo en la Fussion Cook y añadimos una ramita de romero, otra de tomillo, los granos de pimienta, los clavos de olor, la sal, el aceite, el vinagre y el vino. Suelo prepararlo en crudo porque me gusta como queda. Hay quien suele sofreir las verduras y la carne previamente. Lo dejo a vuestro criterio.
Programamos menú pollo, 20 minutos, dejamos despresurizar sola. Para la olla rápida lo cocinaremos durante el mismo tiempo, calculándolo desde que empieza a salir vapor o suban los anillos, dependiendo del tipo de olla que tengamos.


Conservación:
Podemos dejarlo enfriar por completo y guardarlo en un recipiente en el frigorífico. Esto nos vale si no hemos hecho mucha cantidad y lo vamos a consumir en unos 10 días. Si lo que queremos es guardarlo para que nos dure más tiempo, lo que podemos hacer es esterilizar unos tarros de cristal hirviéndolos con sus tapas durante 5 minutos en agua, deberán estar totalmente sumergidos. Después los dejaremos secar sobre un paño de hilo limpio, los llenaremos con el escabeche, completando de líquido hasta el borde, los cerraremos y los pondremos a hervir totalmente sumergidos en agua, durante 20-25 minutos. Después hay que dejar enfriar totalmente antes de guardarlos. De esta forma alargaremos el proceso de conservación y nos puede durar varios meses.
Otra forma de hacer el vacío, pero hay que tener en cuenta que la conservación es menor, es llenar los tarros y el lugar de ponerlos a hervir, lo que haremos es darles la vuelta y dejarlos boca abajo durante 24 horas. Después de esto los podremos conservar, pero duran menos tiempo.


Preparación tradicional:
Procedemos de la misma manera, lo único que tendremos que tener la cazuela primero a fuego fuerte hasta que comience a hervir y después lo bajaremos y dejaremos que se haga durante 1 hora, dependiendo de cómo sean de grandes los trozos de pechuga.

Podemos servir sobre una ensalada de lechuga, para ello cortaremos en trozos más pequeños la carne y podemos aprovechar para aliñar con el mismo caldo del escabeche. Hace un contraste delicioso.
Perfectamente podemos tomar la carne sobre unas tostadas de pan, solas o como más nos agraden. Las verduras que se ponen junto con la carne son muy ricas, podemos aprovechar cuando es la época de las alcachofas para ponerle también, porque quedan extraordinarias.



miércoles, 25 de mayo de 2011

CLAFOUTIS DE CEREZAS

Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de mayo nos invita a preparar un clásico de la cocina francesa: CLAFOUTIS.
Uno de los postres más populares de la gastronomía francesa que se elabora horneando en un molde las cerezas bañadas en una masa muy parecida a la de los crêpes. La masa elaborada con huevos, harina, leche, mantequilla y azúcar, se cuaja durante la cocción. También se le puede añadir almendras, chocolate, aromatizante, etc.
La clafoutis es originaria de Lemosín, el nombre del plato procede del occitano clafotis, del verbo que quiere decir rellenar la masa, es este caso con cerezas. Este postre se extendió aparentemente por toda Francia durante el Siglo XIX adquiriendo una gran popularidad.
En Lemosín y Auvernia se hace también con peras y manzanas, denominándose flaugnarde. En la región de Berry, a esta flaugnarde se le llama gouéron. En la región del Perigord se hace con ciruelas o uvas pasas.
Cuando se usan otras frutas, esta tarta no tiene nombre específico, por lo que suele recurrirse al nombre de clafoutis o flaugnarde dado que emplean la misma masa. Incluso se puede encontrar una variedad denominada clafoutis de invierno, refiriéndose a la misma masa pero con una fruta diferente a las cerezas.
En el clafoutis original, las cerezas tradicionalmente se emplean enteras y con hueso, para así evitar la humedad de la masa y acentuar el sabor de la fruta, aunque por su incomodidad hoy en día se deshuesan antes de colocarlas en la tarta.





INGREDIENTES:
La receta es del cocinero Pierre Hermé.
500 gr. de cerezas negras
100 gr. de azúcar en polvo
125 gr. de harina
1 pizca de sal
3 huevos
300 ml. de leche
Azúcar glas


Lavar las cerezas y quitarles los rabillos. Ponerlas en un cuenco y espolvorear con la mitad del azúcar. Remover para repartir el azúcar, dejarlas reposar durante 30 minutos. He optado por quitarles el hueso, por lo que para evitar que la cereza se pudiera ablandar demasiado no las he puesto con el azúcar.
Precalentar el horno a 180º y untar con mantequilla un molde o tartera de 24 cm. de diámetro.
Tamizar la harina en un cuenco, añadir la sal, el azúcar en polvo restante y reservar. Batir los huevos como para tortilla, añadirlos a la mezcla anterior y mezclar bien. Finalmente agregar la leche y volver a mezclar bien.
  
Colocar las cerezas en el molde o tartera y verter la preparación por encima.


Cocer en el horno de 35 a 40 minutos.

Dejar entibiar y espolvorear con azúcar glas.
Servir frío en el molde.
En este caso como era desmoldable no tuve problemas en sacar la preparación del mismo.


¡¡¡ Espero que os guste !!!



domingo, 22 de mayo de 2011

BROWNIE DE CHOCOLATE de Jamie Oliver

Esta receta está sacada del programa 30 minutos con Jamie, que está emitiendo Canal Cocina. Se trata de una serie de programas de este estupendo cocinero que se empezó a emitir el pasado mes de Abril. En los mismos y con su especial forma de cocinar, Jamie elabora varios platos en tan solo 30 minutos.
A mí me encantan las recetas de este cocinero y su manera fresca de elaborar y presentar los platos que hace. En esta ocasión os pongo la receta de este rico brownie, pero estoy segura de que haré alguna más de sus preparaciones, porque además de rápidas son extraordinarias y me gustan mucho.


INGREDIENTES:
200 gr. de chocolate 70%
250 gr. de mantequilla temperatura ambiente
200 gr. de azúcar
Una pizca de sal
6 cucharadas rasas de cacao en polvo sin azúcar (30 gr.)
Un pizca de jengibre en almíbar, fresco o en polvo
4 cucharadas de harina con levadura (tipo bizcochona) (100 gr.)
4 huevos
Nueces peladas (100 gr.)
Un puñadito de arándanos deshidratados (opcional, no los he puesto)
Ralladura de naranja

Si habéis tenido la ocasión de ver algún programa de Jamie Oliver, sabréis que es bastante rápido a la hora de preparar sus recetas. En esta ocasión y tratándose de un programa donde elabora varias recetas en 30 minutos, la velocidad es aún mayor. Para hacer este brownie utilizó un procesador de cocina, robot o como queramos llamarlo. Así que he echado mano de la Thermomix para elaborarlo. De algunos ingredientes daba el peso, pero de otros se limitaba a decir cucharadas. Para facilitar el proceso lo que he hecho ha sido pesar las cantidades, una vez estaban medidas y se aproximaban a lo que se veía en el programa de televisión.
Insistió en que no nos pasáramos con el tiempo del horno, pues de lo que se trata es que el interior quede jugoso, así que cuidado al partirlo o enfriarlo bien antes de hacerlo.
Vamos con la receta.


Rompemos la tableta de chocolate y la ponemos en el vaso. Pulverizamos un poco, añadimos la mantequilla a temperatura ambiente, 200 gr. de azúcar, la pizca de sal, el cacao en polvo, el jengibre y la harina con levadura, si no disponemos de esta clase de harina cogeremos harina de repostería y le añadiremos un poco de levadura química. Empezamos mezclando los ingredientes secos y vamos añadiendo los huevos de uno en uno. No hay que batir demasiado, nos quedará una mezcla bastante espesa.


Precalentar el horno a 200º Cogemos una bandeja de 30x15 cm. para que el brownie quede bajito y se pueda hornear con rapidez. Cogemos una lámina de papel vegetal, la mojamos con agua y la escurrimos. La colocamos sobre la bandeja y la untamos con mantequilla. Vertemos la masa, extendemos y ponemos por encima nueces troceadas que hundiremos un poco en la masa y colocaremos unas cuantas mitades también. Frutas ácidas secas (arándanos, fresas …) y ralladura de naranja, mandarina o cualquier otro cítrico. Horneamos durante 14 minutos. Al salir del horno la masa estará blanda, pero se trata de que quede húmeda en el interior.


Para servir la podemos acompañar de crema fresca, algunos trozos de naranja, mandarina…, un helado de vainilla, o cualquier otra cosa que nos pueda apetecer.



Aprovecho para recordaros que para celebrar los 300 seguidores el blog Uvas y Queso saben a Beso sortea un robot multifución de Moulinex y un regalo sorpresa que consistirá en un libro de cocina y algo más. Hasta el 15 de Junio hay tiempo para participar.



miércoles, 18 de mayo de 2011

POLLO TIKKA MASALA

Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de mayo nos invita a preparar un clásico de la cocina asiátia: Tikka Masala.
El pollo Tikka Masala es uno de los platos más populares de la cocina asiática. Es tan popular que el político británico Robik Cook lo describió como “el verdadero plato nacional de Gran Bretaña”.
Suele estar elaborado con piezas de pollo deshuesadas. La masala es una mezcla de diferentes especias usadas en la cocina india, que le confiere un sabor y un aroma característicos. Hoy en día forma parte del menú de cualquier restaurante indio del mundo, aunque es más famoso fuera de las fronteras indias que en el propio país de donde es originario.
Se cree que se originó con pollos cocinados por chefs de Bangladesh en el Reino Unido, aunque la autoría se reclama desde muchos restaurantes de Londres y hasta el restaurante Shish Mahai de Glasgow, pero ninguno de ellos aporta una prueba definitiva y convincente de su descubrimiento.
Algunos piensan que era una manera de reciclar las sobras del día anterior y otros son de la opinión de que era justo una adaptación de las cocinas de la India y de Bangladesh, las cuales contienen técnicas procedentes del sur y que sorprendió a los paladares tanto de asiáticos como de británicos. Otros aseguran que proviene de la India Británica, debido a la necesidad de adaptar el alimento del subcontinente indio al paladar británico y que fue ese el motivo de su creación.
Algunos también aseguran que el Pollo Tikka Masala es originario de la región de Punjab, donde tienen un plato preparado de forma muy parecida: el Pollo Murgh Markhni, que también contiene salsa de tomate.
Esta última es la versión que toma más fuerza, ya que una proporción amplia de asiáticos que inmigraron a Gran Bretraña provenían de la región de Punjab, inmigrantes de Bangladesh y son propietarios de la mayoría de los restaurantes indios en el Reino Unido.
En 1998 la Real Guía de Restaurantes de Curry, encontró hasta 48 platos de Tikka Masala diferentes, en los que el pollo era el único ingrediente común entre ellos.
 

INGREDIENTES:
4 pechugas de pollo sin piel
2 cebollas medianas
1 guindilla roja fresca (si no encontramos sustituir por cayena seca)
Un trozo de jengibre fresco del tamaño del pulgar
Un manojito de cilantro fresco
2 cucharadas de aceite de cacahuete o vegetal
Una nuez de mantequilla
283 gr. de pasta de curry tikka masala (o pasta tikka casera, más abajo la receta)
Sal marina
Pimienta negra recién molida
1 lata de 400 gr. de tomates troceados
1 lata de 400 ml. de leche de coco
200 gr. de yogur natural
Un puñado de almendras fileteadas
1 limón

Para acompañar:
Arroz
1 taza de arroz basmati
2 tazas de agua
3 ó 4 clavos
Un chorrito de aceite de cacahuete

Ensalada
Una bolsa de rúcula
Aceite de oliva
Pimienta 5 bayas recién molida
50 gr. de queso parmesano en lascas (opcional)
Zumo de ½ lima o de ½ limón

Ingredientes de la Pasta Tikka Massala:
Al final os explico como se puede hacer la receta
2 dientes de ajo
Un trozo de jengibre fresco del tamaño del pulgar
1 cucharada de cayena
1 cucharada de pimentón ahumado
2 cucharadas de garam masala
½ cucharadita de sal marina
2 cucharadas de aceite de cacahuete
2 cucharadas de concentrado de tomate
2 guindillas rojas frescas
Un manojito de cilantro fresco
1 cucharada de coco seco
2 cucharadas de almendras molidas
Especias que hay que tostar:
1 cucharadita de comino
1 cucharadita de semillas de cilantro



Preparación de la receta:
Cortar las pechugas de pollo en tacos o a lo largo en tiras de 2 cm. de grosor. Pelar las cebollas, partirlas por la mitad y luego cortar en juliana. Cortar la guindilla en rodajitas (si no encuentras puedes utilizar cayena), pelar y cortar en láminas finas el jengibre o rallarlo, según nuestra preferencia. Quitar las hojas del cilantro y reservar. Picar los tallos muy finos.
Poner a fuego medio-fuerte una cazuela y añadir dos cucharadas de aceite y la mantequilla. Incorporar las cebollas, una pizca de sal y rehogar un par de minutos. Añadir la guindilla o cayena, el jengibre y los tallos de cilantro picados. Sofreír 10 minutos, hasta que se ablanden y se doren, removiendo de vez en cuando. Añadir la pasta curry tikka masala y el pollo. Remover para que se impregne bien con la pasta y sazonar con sal y pimienta.
Añadir el tomate y la leche de coco. Poner un poco de agua (un dedo) en cada bote y agitar para limpiar bien lo que nos quede en el fondo de los mismos e incorporarlo a la cazuela. Remover bien, esperar que rompa el hervor, bajar el fuego al mínimo y dejar cocer con suavidad durante 20-25 minutos, bien tapado.
Vigilar para que no se seque y no se nos pegue al fondo de la cazuela. Si hiciera falta añadiremos un poco más de agua. Probar y rectificar de sal y pimienta, si hiciera falta.

Para hacer el arroz:
Poner en una cazuela un chorrito de aceite de cacahuete y 3 ó 4 clavos de olor. Añadir una taza de arroz, rehogar un poco e incorporar dos tazas de agua caliente. Remover y dejar cocer durante 10 minutos colocando la tapa encima sin cerrar del todo. A mitad de cocción vigilar cómo va el arroz y remover un poco para que no se nos pegue.

Para hacer la ensalada:
Colocar en una fuente la bolsa de rúcula, poner encima unas lascas de queso parmesano (opcional), un poco de pimienta 5 bayas recién molida, sal, aceite de oliva y el zumo de ½ lima o de ½ limón.

Montaje del plato:
Poner en el fondo el arroz, sobre el mismo colocar el pollo con la salsa, una cucharada ó dos de yogur, las hojas de cilantro que hemos reservado picadas y las almendras fileteadas. Si nos gusta podemos rallar un poco de piel de limón y añadirle unas gotas en el último momento.
En una fuente pondremos la ensalada para que nos refresque mientras nos comemos este delicioso plato, aunque si lo preferimos podemos ponerlo junto al pollo y el arroz.



Quería haber hecho la salsa o pasta Tikka Masala, pero he tenido dificultad en encontrar alguno de los ingredientes, por lo que he tenido que utilizar una de las que venden hechas. De todas formas os explico cómo hay que hacerla, porque supongo que será mucho más rica que las de compra.

Preparación de la pasta tikka masala:
En primer lugar pelar los ajos y el jengibre. Poner una sartén a fuego medio-alto y echar las especias que hay que tostar sin nada de grasa (comino y semillas de cilantro). Dejar que se tuesten un poco, removiendo, hasta que adquieran un ligero color dorado y empiecen a desprender olor, momento en el que hay que retirar la sartén del fuego.
Poner las especias tostadas en un mortero y machacar hasta convertirlas en un polvo fino o bien utilizar un robot para esta operación. En cualquier caso, cuando estén molidas hay que triturarlas con el resto de los ingredientes en un procesador de alimentos o robot de cocina, hasta obtener una pasta homogénea, que será la que utilizaremos para hacer el Pollo Tikka Masala.







lunes, 16 de mayo de 2011

RED VELVET CAKE - Tarta de Terciopelo Rojo

Esta tarta siempre me ha llamado la atención por el contraste que tiene el corte. Tenía ganas de prepararla desde hace mucho tiempo, pero el colorante no es fácil conseguirlo. En cuanto me hice con el mimo me dije que no tardaría en prepararla.
Recetas podemos encontrar muchas en diferentes blogs, pero como no me gustan las cosas excesivamente dulces he variado las cantidades de azúcar, sobre todo para el frosting.
Sinceramente creo que ha ganado bastante en sabor, si le hubiera puesto la cantidad completa de azúcar, que he visto en algunas recetas, hubiera resultado demasiado empalagosa para mi gusto. Si alguien quiere añadirle más cantidad puede hacerlo, en algunas recetas he llegado a ver incluso hasta 350-375 gr. de azúcar glas, para el frosting.
No cito ningún blog porque la lista sería muy larga, en cada una de las recetas variaban algunas de las cantidades y yo la he hecho un poco adaptándola a mis gustos y el resultado ha sido magnífico.
La hice para llevarla a una comida en casa de unos amigos y a todos le gustó, puedo afirmarlo porque repitieron. Se ha convertido en una da las tartas más ricas que he probado, el bizcocho queda muy jugoso, pero si alguien quiere hacerlo un poco más jugoso todavía, podemos hacer una cosa: Humedecerlo con un poco de agua, pero sin pasarse. El sabor no cambiará y en cambio quedará mucho más jugoso. 




INGREDIENTES:
Para el bizcocho:
275 gr. de harina de repostería
1 cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de levadura química
Una pizca de sal
15 gr. de cacao en polvo sin azúcar
125 gr. de mantequilla
275 gr. de azúcar
2 huevos grandes
240 mil de buttermilk (suero de leche) (*)
2 cucharadas de colorante rojo (he utilizado AmeriColor)
1 cucharadita de vinagre blanco
1 cucharadita de extracto de vainilla

(*) Si no encontramos suero de leche podemos hacerlo poniendo la misma cantidad de leche, a temperatura ambiente, a la que añadiremos una cucharada de zumo limón o de vinagre. Removemos y dejamos reposar unos 10 minutos y adquirirá una consistencia similar.

Para el frosting (cobertura):
400 gr. de queso crema de untar (Philadelphia). Si lo preferimos podemos utilizar mitad de éste y mitad de Mascarpone, según nuestros gustos
150 gr. de mantequilla
225 gr. de azúcar glas
1 cucharadita de extracto de vainilla


Para hacer el bizcocho:
Tamizamos la harina, bicarbonato, levadura, cacao en polvo, la pizca de sal y reservamos.
En un bol mezclamos el buttermilk, colorante, vinagre, extracto de vainilla y reservamos.
Para hacer el bizcocho podemos utilizar una batidora de varillas, Kitchen Aid o Thermomix, según nos sea más cómodo. Comenzaremos batiendo muy bien la mantequilla, que deberá estar a temperatura ambiente, con el azúcar, hasta que empiece a blanquear. Añadimos los huevos, en primer lugar pondremos uno y cuando esté completamente absorbido añadiremos el siguiente. A continuación iremos incorporado los ingredientes secos y los líquidos que hemos preparado con anterioridad.
Comenzaremos por una parte de los secos y mezclaremos, luego una parte de los líquidos y mezclaremos. Continuaremos con otra parte de secos, otra de líquidos y terminaremos con el resto de ingredientes secos. Entre cada uno tendremos que batir para que se incorporen muy bien. Finalmente daremos unas vueltas con una espátula para que todo quede perfectamente integrado y la mezcla sea uniforme.
Precalentamos el horno a 170º, cogemos un molde, mejor si es de los que se pueden desmoldar fácilmente. He utilizado uno redondo de aro de 20 cm. de diámetro, porque me gusta que la tarta quede alta, me parece más bonita. En el fondo he puesto un papel vegetal para que el aro ajuste mejor, engrasamos bien con mantequilla o con spray desmoldante y vertemos la preparación.


Horneamos durante 40-45 minutos. No hay que abrir la puerta del horno durante los primeros 30-35 minutos, para evitar que el bizcocho se baje y no vuelva a subir. Para comprobar si está hecho pincharemos con una aguja, si sale limpia estará cocido, de lo contrario lo dejaremos unos minutos más hasta que esté hecho.
Dejaremos enfriar dentro del molde unos 15 minutos, después los desmoldaremos con cuidado y lo pondremos a enfriar sobre una rejilla.


Es mejor dejar el bizcocho de un día para otro para que nos sea más fácil cortarlo, ya que estará más compacto y será mucho mejor. Podemos dejarlo a temperatura ambiente en un lugar fresco o guardarlo en el frigorífico.

Para hacer el frosting o cobertura:
Pondremos todos los ingredientes juntos y batiremos muy bien hasta obtener una crema fina. En la Thermomix se hace de maravilla. A mano nos costará más, pero lo conseguiremos.



Montaje de la tarta:
Como he dicho antes es mejor preparar el bizcocho con un día de antelación para que podamos partirlo mejor. Lo cortamos en tres partes, procurando que queden del mismo grosor. A mí me gusta darle la vuelta al bizcocho, de esa forma utilizo la capa de arriba para la base, ya que cuando lo horneamos queda más desigual. Si hubiera quedado con mucho copete, lo recortaremos para nivelarlo.
Dividimos el frosting calculando para rellenar las dos capas y que nos quede suficiente para cubrir toda la tarta. Si de entrada reservamos la mitad de la mezcla para cubrir y el resto lo dividimos en dos quedará perfecto.
Untamos la primera capa con la crema, colocamos otro disco encima, volvemos a untar con la crema y colocamos la última capa. Repartimos la crema restante por encima y los laterales del bizcocho y adornamos como más nos guste.


En esa ocasión es bien sencillo: en una bolsa de plástico he puesto azúcar, unas gotas de colorante rojo y removemos para que se mezcle bien y el azúcar tenga el mismo color. Después sencillamente he ido poniéndolo por encima.

 






viernes, 13 de mayo de 2011

COLIFLOR Y BRÓCOLI GRATINADOS CON BECHAMEL DE CILANTRO Y ANCHOAS

Una manera de comer la coliflor y el brócoli para aquellos a los que nos les gusta su sabor, es hacerla gratinada con bechamel y queso. Queda mucho más suave y además si enriquecemos la bechamel con alguna especia o hierba y le añadimos cualquier otro ingrediente que nos guste, el sabor peculiar de estas verduras apenas ni se nota. A mi no me importa porque me encantan, pero a veces nos cansamos de tomarla solo hervida y es una forma diferente de disfrutarlas. 


 
INGREDIENTES:
1 coliflor mediana
1 brócoli
10 tomatitos mini kumato
50 gr. de mantequilla
50 gr. de harina
500-600 ml. de leche
4 filetes de anchoas en conserva
Sal, pimienta, nuez moscada
Cilantro picado
100 gr. de queso rallado
Un poquito de mantequilla para el gratinado

Cortamos en tallos la coliflor y el brócoli, la hervimos con un poco de agua y sal hasta que esté al dente. En la Fussioncook durante 3 minutos y despresurizamos. Si lo hacemos en olla rápida también se cuece en poco tiempo, si utilizamos una cazuela normal la tendremos unos 10-12 minutos, pero sin que llegue a quedar blanda, porque luego tiene que ir al horno y se termina de cocer.
Preparamos una bechamel, para ello ponemos una cazuela al fuego y derretimos la mantequilla. A continuación echamos la harina y la rehogamos bien para tostarla y quitarle el sabor crudo. Vamos echando la leche y disolvemos bien la harina para que no queden grumos. Cuando tengamos toda la leche incorporada (utilizaremos 500 ó 600 ml. de leche, en función de si la queremos más o menos líquida), ponemos un poco de sal, pimienta y nuez moscada. Cuidado no nos pasemos con la sal porque luego tenemos que añadir las anchoas. Cuando la bechamel haya cocido al menos 10 minutos y esté bien fina, picamos las anchoas y las añadimos junto con un chorrito del aceite de la conserva. Removemos bien para que el calor las vaya deshaciendo y a continuación añadimos el cilantro picado. Probamos y rectificamos de sal si hiciera falta.
Calentamos el horno a 200º, ponemos la coliflor y el brócoli en una fuente. Partimos los tomatitos por la mitad y los vamos colocando entre los huecos. Vertemos la bechamel por encima, espolvoreamos con el queso rallado y le ponemos unos trocitos pequeñitos de mantequilla.



Introducimos en el horno y lo tenemos durante aproximadamente 15 minutos, según como nos guste de dorado el gratinado. Puede necesitar más o menos tiempo según el tipo de horno, vigilar que no se tueste demasiado.




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...