viernes, 30 de septiembre de 2011

BERENJENAS RELLENAS DE TOMATE Y ATÚN

El reto de este mes de Film & Food nos lleva a nuestra niñez a través de la película Peter Pan y nos piden que preparemos algún plato que de pequeños nos volvía locos, ese que rogábamos que nos cocinaran.
Sinceramente no recuerdo un plato en concreto que le pudiera pedir a mi madre, porque eran varios… y nunca he sido una persona complicada a la hora de comer, ni tan siquiera de niña. Mi madre era una gran cocinera, a ella le debo mi afición por la cocina y me gustaban todos sus platos. Entonces comprenderéis que no podía decidirme por uno solo, me resultaba dificilísimo. En el blog tengo varias recetas suyas y cualquiera de ellas podría servir para el reto de hoy, pero había que elegir una y me he inclinado por estas berenjenas rellenas que desde siempre me han gustado y cuya receta no había puesto aún en el blog. Es un plato muy sencillo y resulta delicioso. Berenjenas y tomate, siempre son éxito seguro.
Así que deseo que disfrutéis de este plato tanto como siempre se ha disfrutado en nuestra familia. Os dejo con la receta.


INGREDIENTES:
6 ó 7 berenjenas
4 ó 5 tomates maduros grandes
1 cebolla
1 pimiento rojo grande asado
3 latas de atún en aceite (de las redondas pequeñas)
3 huevos duros
3 cucharadas de aceite de oliva
Sal
1 cucharadita de azúcar
1 huevo para pintar
Unas especias: tomillo, romero, orégano o albahaca (esto es opcional)
200 gr. de queso emmental rallado



Ponemos los huevos a cocer con agua y sal. Estarán duros pasados entre 10 ó 12 minutos desde que el agua comience a hervir. Cuando estén los pasamos por agua fría y los pelamos.
El pimiento podemos freírlo, pero a mi me gusta más el sabor del pimiento asado. Para ello lo ponemos en una bandeja de horno, le ponemos un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal y lo asamos en el horno calentado previamente a 180º durante unos 25-30 minutos. Cuando esté lo sacamos del horno y lo tapamos con un plato o con un paño durante un ratito, para que nos sea más fácil pelarlo. Le quitamos la piel, las semillas y lo partimos en trozos pequeños.
En una sartén o en una cazuela ponemos 3 cucharadas soperas de aceite de oliva, picamos la cebolla y la sofreímos con un poco de sal. Cuando empiece a estar dorada incorporamos los tomates pelados y partidos en dados pequeños. Le añadimos sal y una cucharadita de azúcar para corregir la acidez y freímos todo junto durante 30 ó 40 minutos a fuego suave, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.
Cuando esté terminado el sofrito apagamos el fuego y le añadimos las especias (esto es opcional), los huevos picados, el atún que escurriremos del aceite y el pimiento troceado. Removemos bien para que se mezclen todos los ingredientes.


Lavamos las berenjenas y les cortamos el tallo. A continuación las partimos por la mitad en sentido longitudinal y con un cuchillo pequeño cortamos el centro de la berenjena, como se ve en la foto. Espolvoreamos con un poco de sal y las dejamos escurrir un poco.




Cogemos una fuente de horno y ponemos un chorrito de aceite de oliva en el fondo. A continuación vamos rellenando las berenjenas y colocamos los centros que hemos cortado a modo de tapa sobre el relleno.



Espolvoreamos con el queso rallado y horneamos con el horno previamente calentado a 180º, durante 50 - 60 minutos aproximadamente.


Hay que vigilar porque algunos hornos son más potentes que otros. Si vemos que están cogiendo demasiado color podemos bajar la temperatura un poco o bien tapar con papel de aluminio. Destapándolas al final para que terminen de dorarse.






domingo, 25 de septiembre de 2011

CRUMBLE DE MELOCOTONES

Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de septiembre nos invita a preparar un postre clásico británico: Crumble.
Un pastel clásico inglés hecho con diversas frutas y cubierto con una mezcla de harina, manteca y azúcar. Todo ello se introduce al horno y se sirve y degusta caliente. Por este motivo es frecuente acompañarlo con natillas, helado o alguna compota.
Parece que surgió en la I Guerra Mundial debido al racionamiento que sufría la población, esto hizo que se ideara el modo de obtener de una vez la energía necesaria y hoy en día es un plato muy valorado. En Estados Unidos existe un plato muy parecido conocido como Fruit Cobler o Crisp, aunque éste por regla general se cubre con una masa más parecida a un bizcocho.
Las frutas más usadas son la manzana, arándanos, melocotones, ciruelas o ruibarbo. En la cubierta además de la base de mantequilla, harina y azúcar, podemos incluir nueces, almendras u otros frutos secos, incluso se puede llegar a usar crema ácida lo que aporta un sabor más extravagante a la crumble.
Se suele espolvorear la superficie con azúcar moreno para conseguir un caramelizado, e incluso se puede hacer esta superficie con galletas molidas o cereales, aunque no es lo tradicional.



INGREDIENTES:
Relleno:
2 ó 3 melocotones
2 cucharaditas de azúcar
1 cucharadita de azúcar vainillado
½ cucharadita de canela molida
Cobertura:
75 gr. de mantequilla
160 gr. de harina
Una pizca de sal
50 gr. de azúcar


Precalentar el horno a 180º
Lavar y partir los melocotones en trozos espolvorear con el azúcar, azúcar vainillado y canela. Verter esta preparación en una fuente de hornear y reservar.


En un bol ponemos la harina con la sal, el azúcar, colocamos la mantequilla en daditos y empezamos a trabajarla con la punta de los dedos, de forma que vaya haciendo migas.


Poner las migas sobre los melocotones y llevar al horno previamente calentado a 180º durante 35 a 40 minutos o hasta que se dore.


Servir caliente acompañado de helado.



lunes, 19 de septiembre de 2011

CUPCAKES DE FRESA CON CREMA DE CHOCOLATE

Todos sabemos la buena combinación que hacen las fresas y el chocolate, pues bien en versión cupcake es deliciosa. En eso hemos coincido los que hemos tenido el placer de disfrutar de esta tentación. Además teniendo cuenta que el chocolate lleva un toque de licor, que en este caso es Bailyes (pero que cada uno puede variar a su gusto), la crema resulta riquísima. Eso sí, son una bomba, pero de vez en cuando un pecadillo no viene mal ¿verdad?
No me extiendo más y os dejo con la receta. ¡¡¡Espero que os gusten!!!



INGREDIENTES:
Para los cupcakes
125 gr. de mantequilla
100 gr. de azúcar
3 huevos
75 ml. de leche
1 cucharadita de extracto de vainilla
2 cucharaditas de aroma de fresas (*) (foto más abajo)
1 cucharada de sirope de fresa
Unas gotas de colorante rojo en gel (opcional)
125 gr. de harina
1 y ½ cucharaditas de impulsor (levadura en polvo tipo Royal)

Para la crema de chocolate
200 gr. de chocolate de cobertura
300 gr. de dulce de leche (he utilizado del que venden hecho)
3 cucharadas de Baileys

Con estas cantidades salen 12 unidades


(*) Como os he puesto en los ingredientes, aquí os dejo la foto del aroma de fresa que he utilizado para esta receta. La verdad es que es delicioso y tiene hasta los granillos de la fruta.
Es una casa italiana que tiene unos productos muy buenos, lo he comprado en Majo's, en Alicante. Hay de muchos sabores y no sabéis lo riquísimos que son, tienen un sabor muy natural y nada disfrazado, por lo que aporta un toque especial a las masas y cremas, así como algo de color. Por eso he puesto como opcional las gotas de colorante, porque si la masa tiene bastante tono no hace falta añadírselas.


Preparación de los cupcakes:
Precalentar el horno a 180º
Tamizar la harina con el impulsor y reservar. Batir la mantequilla que deberá estar a temperatura ambiente con el azúcar, hasta que quede bien cremosa y aumente el volumen. Añadir un huevo, batir y antes de incorporar el siguiente añadir una cucharada colmada de la harina que tenemos reservada (de esta forma evitamos que la masa se cuartee), seguir batiendo, añadir el siguiente huevo y cuando esté bien incorporado poner el tercero y batir. A continuación pondremos la leche, el extracto de vainilla, el aroma y el sirope de fresas, unas gotas de colorante rojo en gel (solo en el caso de que la masa no tuviera suficiente color) y batir un poco. Finalmente incorporar la harina y mezclar con una espátula hasta que se integre totalmente.


Poner las cápsulas de papel en un molde metálico, rellenar y hornear a 180º durante 15-18 aproximadamente (el horno deberá estar previamente calentado), ya sabéis que esto depende mucho del tipo de horno. Pinchar en el centro con una aguja y si sale limpia estarán hechos, de lo contrario dejar un poco más. No es conveniente que se pase de horneado porque pueden quedar secos. Dejar en los moldes 5 minutos y después pasar a una rejilla para que se terminen de enfriar. Tener la precaución de no abrir la puerta del horno durante los primeros 12-15 minutos, pues afectaría a la masa y ésta no subiría correctamente.
NOTA: A veces y dependiendo de la calidad del papel que vayamos a utilizar es mejor poner dos. El de dibujo por fuera y dentro uno blanco de calidad inferior, ya que la grasa puede afectar a los dibujos de los papeles y es una lástima que luego no se puedan apreciar. Si conocemos la calidad del papel y sabemos que aguanta perfectamente no es necesario hacerlo.

Para hacer la crema de chocolate:
Derretir el chocolate en el microondas o al baño maría, remover para que se deshaga correctamente. Incorporar el dulce de leche, mezclar muy bien. Añadir el licor y remover para que se integre por completo en la crema.
Rellenar una manga pastelera desechable con la crema y colocar la boquilla que más nos guste para su decoración.
Como veréis algunos llevan un toque de buttercream de fresa, cuya receta pondré en breve.



He avisado antes que son peligrosos ¡¡¡pero quien puede resistirse!!!


 




 
 

domingo, 18 de septiembre de 2011

PIZZA A LOS 4 QUESOS CON CEBOLLA

Whole Kitchen en su Propuesta salada para el mes de septiembre nos invita a preparar un clásico de la cocina italiana, la Pizza.
La pizza es un pan plano horneado cuya base es elaborada con harina de trigo, sal, agua y levadura y, generalmente cubierto de queso mozzarella, salsa de tomate y otros ingredientes locales. Es original de la cocina napolitana y su popularidad ha hecho que se extienda por todo el mundo en una infinidad de variantes.
Se tiene constancia de que en la antigua Grecia (cuna de los panes planos) ya se servía el plakuntos decorado con hierbas, ajos, especias, … En la época de Darío I El Grande (521-486 a.C.) los soldados persas tomaban pan plano con queso fundido y dátiles por su parte superior.
Muchos afirman que la pizza, tal y como se conoce en la actualidad, procede de Nápoles y aparece como plato popular entre los napolitanos hacia el siglo XVII, elaborado por los habitantes humildes de la ciudad. Estos panes planos son típicos de las cocinas mediterráneas, como muestra: la focaccia, la coca de la cocina española (que posee variantes dulces y saladas), el pan de pita griego relacionado con la turca “pide”, la africana injera. Panes similares existen fuera del área mediterránea entre ellos se encuentra el indio “paratha” y el alemán flumkuchen.
La antigua pizzería Port’Alba (puerta blanca), en la ciudad de Nápoles, es considerada como la primera pizzería del mundo. En 1738 empezaron a producir pizzas para los viandantes y en 1830 se expandieron a una especie de pizzería-restaurante con mesas y camareros. Hoy en día sirven la pizza bajo las mismas premisas.
Hacia 1830, el escritor francés Alexandre Dumas (padre) describe la pizza en la corte de Nápoles en su novela "Le corrícolo". Dumas describe la pobreza de la gente que habita la ciudad, a los que denomina lazzaroni, como evocación al pobre Lázaro (personaje bíblico) y describe cómo esas gentes humildes desayunan, almuerzan y cenan un pan plano al que añaden diversos ingredientes: «En Nápoles se elaboraba con aceite de oliva, tocino, queso, tomate y anchoas en salazón». El empleo de queso de mozzarella se introduce en Italia debido a las invasiones de poblaciones procedentes de Asia.
La pizza va muy poco a poco expandiéndose a lo largo del territorio italiano y deja de ser una comida de gente humilde para acercarse a las clases aristocráticas. La progresión de este alimento entre la aristocracia europea llega a diversos lugares de Italia, y en cada localidad la pizza se prepara básicamente igual pero con ligeras variaciones y con el empleo de ingredientes lugareños. La emigración de habitantes del sur al norte hace que las panaderías elaboren la pizza en diferentes localidades del territorio italiano, sobre todo cuando estos locales estaban regentados por napolitanos.
No obstante la pizza era entendida por la población italiana como una especialidad regional a lo largo del siglo XIX, y no fue hasta antes de la II Guerra Mundial cuando empieza a propagarse de forma considerable a lo largo del territorio. Fue la emigración interior de napolitanos e italianos del sur, los que finalmente iniciaron la dispersión del conocimiento de la elaboración de la pizza en diversas regiones de Italia. Las tropas aliadas, tras la contienda de la II Guerra Mundial, ayudaron de alguna forma a esta dispersión, ya que las estacionadas en ciertas partes del sur de Italia, al desplazarse al norte reclamaban las pizzas que habían comido.
Los inmigrantes napolitanos e italianos llevaron sus costumbres culinarias a diversas partes del mundo, de esta forma en Estados Unidos, los panaderos italianos en Nueva York, empiezan a elaborar pizzas en 1902 para las colonias de inmigrantes establecidas en la ciudad. En Europa la propagación de la inmigración italiana por el norte hacia Alemania, hizo que se hiciera popular en este país, pero su evolución no fue tan significativa como en Estados Unidos.

INGREDIENTES:
Para la masa
400 gr. de harina de fuerza
180 gr. de agua
50 gr. de aceite de oliva
1 cucharadita de sal
1 sobre de levadura de panadería
Salsa de tomate
1 diente de ajo pelado y cortado en rodajas finas
6 hojas de albahaca fresca
1 lata de 400 gr. de tomate de pera de calidad
Sal marina y pimienta negra
Aceite de oliva
Relleno
1 Cebolla tierna
100 gr. de queso gorgonzola
100 gr. de queso roquefort
1 bola de queso mozzarella (125 gr.)
50 gr. de queso emmental



Preparación de la masa:
Ponemos en el vaso de la Thermomix el agua y el aceite. Calentamos 1 minuto a 35º, velocidad 1. Incorporamos la levadura y programamos 10 segundos, sin temperatura a velocidad 2. Añadimos la harina y la sal, amasamos 1 minuto velocidad espiga. Retiramos la masa del vaso y la trabajamos con las manos durante 1 minuto. Formamos una bola y la dejaremos reposar en cuenco untado con un poco de aceite y tapada con un paño, durante 30 minutos o hasta que haya doblado el volumen.


Preparación de la salsa de tomate:
Calentar una sartén con un chorro de aceite y sofreír el ajo en rodajas. Cuando esté dorado, añadir la mitad de la albahaca y los tomates, salpimentar. Sofreír todo unos 20 min, hasta obtener una salsa suave. Reservar, si la queremos fina podemos pasarla por un pasapurés.
Preparación de la pizza:
Cuando la masa haya subido, la dividiremos en dos trozos. Estiramos bien con un rodillo sobre una superficie enharinada, hasta obtener una base muy fina. Si no vamos a utilizar los dos trozos podemos congelar el otro trozo de la siguiente manera: Estiramos la masa y la colocamos entre dos hojas de papel vegetal o de film transparente. Enrollamos y guardamos en una bolsa de plástico en el congelador. De esa forma lo tendremos listo para usar en cualquier momento.



Una vez estirada la masa, la colocamos sobre la bandeja del horno y ponemos la salsa de tomate por encima (cantidades al gusto). A continuación colocamos la cebolla cortada en rodajas, vamos repartiendo los quesos por encima. En primer lugar el queso gorgonzola en trozos, el roquefort también en trozos, la mozzarella que partiremos con las manos y por encima el emmental rallado.


Hornear con el horno previamente calentado a 200º durante 20 minutos. Servir.








martes, 13 de septiembre de 2011

GRATINADO DE VERDURAS CON JAMÓN YORK Y QUESO y !!! Premios !!!

La de hoy es una receta sencilla, pero al mismo tiempo muy rica. Se prepara en un momento y el resultado es muy bueno. Si preferimos aligerarla podemos quitarle el queso y el jamón york, pero sinceramente tampoco lleva una cantidad excesiva y la podemos tomar como plato único.
Recomiendo no pasaros en la cantidad de aceite, con tan solo unas gotitas es suficiente, porque el queso también suelta algo de grasa. Se puede combinar con capas de las verduras y hortalizas que más nos apetezcan, pero esta versión queda deliciosa.
Os dejo con la receta y espero que os guste.


INGREDIENTES:
1 calabacín mediano ó 2 pequeños
1 berenjena mediano ó 2 pequeñas
2 tomates medianos
4 lonchas de jamón york partidas en dos, 8 si son pequeñas
8 lonchas de queso
2 ó 3 cucharadas de mezcla de 4 quesos rallado
Aceite de oliva
Sal, tomillo, perejil y albahaca

Cantidades para 2 raciones hermosas
Lavar las verduras y cortar rodajas que no sean demasiado gruesas. En una bandeja apta para el horno poner un poquito de aceite. Disponer una capa de calabacín por ración formando un círculo, por encima poner unas gotas de aceite, sal, las especias indicadas. Poner el jamón de york y el queso.
Formar otra capa por encima con las berenjenas, unas gotas de aceite, sal, especias, jamón york y queso.
Otra capa con el tomate, unas gotas de aceite, sal, especias, jamón york y queso.
Finalizar con otra capa de calabacín, unas gotas de aceite, sal, especias, jamón york, loncha de queso y espolvorear por encima con el queso rallado. Tapar la bandeja con papel de aluminio.



Introducir en el horno, previamente calentado a 180º durante 1 hora. Transcurridos los primeros 30 minutos retirar el papel de aluminio, cuya finalidad es hacer que las verduras se cocinen bien sin que se nos queme el resto y terminar de hacer destapado, para que coja color.



 ¡¡¡ Premios !!!

Hace días unos compañeros de blog me dieron un premio, pero no había tenido ocasión de publicarlos hasta ahora, por diferentes motivos. No penséis que me había olvidado de ellos!!!
El primero viene de la mano de Rous. Seguro que muchos de vosotros conoceis su blog Comer especial, los que no, debéis animaros a visitarlo, pues tiene muchas recetas para personas con problemas digestivos.



El segundo me lo dieron Joan y Sara, dos personas queridas en la blogosfera, que desde su blog Can Joan y Sara, no solo comparten recetas con todos, sino que nos dan a conocer numerosos productos que les envían y nos recuerdan lo que hacen otros compañeros blogueros.


Agradezco mucho el detalle que han tenido conmigo y quiero compartirlos con todos vosotros.

sábado, 10 de septiembre de 2011

SEMIFRÍO A LOS 3 CHOCOLATES

Quiero pediros disculpas porque aún no he podido empezar a visitar vuestros blog con la frecuencia que a mí me gustaría, pero los últimos días de la semana han sido bastante movidos.
Me apunté en la Escuela Tienda Majo's, de Alicante a unos cursos y he estado bastante ocupada, pero la verdad es que tenía muchas ganas de hacerlos y he podido aprender muchas cosas, que os iré mostrando.
Rosa la profesora y dueña, tiene acreditación de la casa Wilton para impartir sus cursos y lo cierto es que son muy interesantes. Ella lleva muchos años dedicada a la enseñanza e impartiendo diferentes tipos de cursos en su escuela-tienda, así como en otros lugares donde la requieren.
Los que tengais ocasión de desplazaros al Salón de Repostería Artesanal y Tartas Decoradas, Sugar'09 Madrid 2011, que tendrá lugar durante los días 28 de septiembre al 1 de Octubre, podréis encontrarla allí.
Bueno ahora os dejo con la receta y espero volver a la rutina lo antes posible. No me gusta ausentarme durante mucho tiempo, porque la actividad blogueríl es grande y no quiero perderme vuestras recetas.

INGREDIENTES:
100 gr. de chocolate negro de cobertura (70%)
100 gr. de chocolate con leche de cobertura
100 gr. de chocolate blanco de cobertura
750 ml. de nata (35% M.G.)
3 claras
6 hojas de gelatina
Grosellas para decorar o cualquier otro fruto rojo

Con estas cantidades salen 6-8 copas


Poner en remojo las hojas de gelatina para que se hidraten, en tres recipientes diferentes (2 en cada uno de ellos). Picar los chocolates para que se puedan deshacer con más facilidad y colocar cada uno en un bol. Calentar la nata y cuando comience a hervir repartir a partes iguales en cada uno de los recipientes donde hemos puesto los chocolates. Escurrir la gelatina e incorporar 2 hojas a cada uno de ellos.
Remover bien hasta que se hayan disuelto y seguir moviendo hasta que el chocolate esté bien derretido.
Montar las claras a punto de nieve bien firme, con el accesorio de varillas de la batidora y hacer tres partes. Cuando estén templadas las mezclas de chocolate incorporar a cada una las claras, mezclando con suavidad y con movimientos envolventes de abajo hacia arriba.

Montaje de la copa:
El orden puede ser el que más nos guste. En este caso he puesto el más oscuro bajo, el blanco en el centro y el chocolate con leche en la parte superior.
Recomiendo utilizar un chocolate negro con bastante porcentaje de cacao, ya que de lo contrario no queda lo suficientemente oscuro. En ese momento no me quedaba del 70%, utilicé uno de menor proporción y apenas se nota la diferencia con el chocolate con leche.
Poner una primera capa del chocolate más oscuro. Introducir las copas en el frigorífico durante unos 10 minutos. Sacarlas y verter con cuidado el chocolate blanco, dejándolo deslizar por el reverso de una cuchara. Volver a enfriar en el frigorífico otros 10 minutos y finalmente incorporar el chocolate con leche, también con precaución y por el reverso de una cuchara. Guardar las copas en el frigorífico hasta el momento de servir.


Este postre podemos prepararlo de un día para otro, por lo que resulta muy práctico, sobre todo si tenemos que preparar alguna comida o cena, que nos puede llevar tiempo.
Decorar con algunas grosellas o con cualquier otro fruto rojo. Servir frío.



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