lunes, 31 de octubre de 2011

GALLETAS DECORADAS - Masa y Glasa

La verdad es que se ven muchas galletas decoradas y hasta ahora no me había decidido a poner las primeras que hice. Después de que algunas personas que las habían visto me preguntaran cuando las iba a poner en el blog, me he decidido a publicar éstas que hice este verano.
Explico cómo hacer la receta de la masa y la de la glasa, pero como muchos he utilizado las Bea que en su blog tiene unos tutoriales tan bien explicados que es difícil igualar.
Para aquellos que estéis interesados en sus recetas os remito a estos enlaces (podéis pinchar aquí, aquí y aquí) porque son estupendos y están explicados con todo detalle, con fotos del paso a paso, donde quedan aclaradas las posibles dudas que puedan surgir.
Lo cierto es que llevan mucho trabajo, pero organizándose podemos hacerlas con mayor rapidez. Solo por ver las caritas de los peques cuando las sacas merece la pena el esfuerzo.
Quiero aprovechar para pediros disculpas, ya que en los últimos días no estoy teniendo mucho tiempo para visitar vuestros blogs y dejaros comentarios. He estado fuera y no me ha sido posible, pero espero ponerme al día pronto y ver todas las cosas deliciosas que seguro habréis hecho.
Os dejo con las galletas y espero que os gusten, se que se pueden mejorar y espero que las próximas sean más bonitas, pero estas han sido las primeras en salir de mi horno.


Estas son las primeras que hice.

 INGREDIENTES:
Con estas cantidades salen unas 35 ó 40 galletas de entre 8-10 cm.
250 gr. mantequilla a temperatura ambiente
250 gr. azúcar glas tamizada
1 huevo XL a temperatura ambiente
650 gr. harina tamizada
1 chorrito de leche para ligar la masa (2 ó 3 cucharadas)
2 cucharaditas de aroma de vainilla (o el que más nos guste)

Preparación de la masa en KitchenAid:
Batimos la mantequilla con la pala durante 1 minuto (velocidad 3). Paramos la máquina, bajamos con una espátula lo que haya en las paredes y en la pala. Batimos un minuto más, hasta que veamos que la mantequilla tiene una textura suave.
Bajamos la máquina a velocidad 1, vamos incorporando el azúcar tamizado a cucharadas, tardará un poco en integrarse y seguramente tendremos que parar la batidora para bajar lo que quede pegado en el bol. El batido no deberá durar más de tres minutos. Veremos que la mantequilla habrá blanqueado, aumentado ligeramente su volumen y la textura será esponjosa.
Paramos la máquina y añadimos el sabor deseado, así como el huevo ligeramente batido muy poco a poco y batimos a velocidad 1 hasta que esté integrado. Si fuera necesario, pararemos la batidora para bajar lo que haya quedado en las paredes.
Comenzamos a añadir la harina, tamizada previamente, a cucharadas a velocidad baja. Cuando nos falte poco por añadir, la masa comenzará a desmigarse. En este momento incorporamos un chorrito de leche y batimos de nuevo hasta que se haya ligado la masa formando una bola y se haya despegado de las paredes del bol. Dependiendo de la humedad, la harina y la temperatura ambiente, necesitaremos más o menos leche, pero en total serán como unas dos o tres cucharadas soperas. Si nos pasamos con la leche y la masa nos queda muy húmeda le echamos un poco más de harina, pero lo ideal es ir echando la leche muy poco a poco. Si por casualidad no terminara de formarse bola, la sacamos del bol y terminamos de amasar con las manos.
Cuando hayamos conseguido una masa uniforme la dividimos en dos, formamos dos rulos, los envolvemos en papel film transparente y dejamos enfriar en la nevera al menos 1 hora. Podemos hacer la masa un día y hornear las galletas al día siguiente.
Cuando vayamos a hacer nuestras galletas, sacaremos la masa del frigorífico unos 10 minutos antes. Podemos estirarla directamente sobre la superficie de trabajo o colocarla entre dos trozos de papel vegetal. También podemos colocarla sobre el papel vegetal y pasar el rodillo directamente sobre la masa. La estiramos con un rodillo, teniendo cuidado para que nos quede toda la superficie con el mismo grosor (unos 5 ó 6 cm.) y lo más lisa y uniforme posible. Para ello lo ideal es utilizar un rodillo que tenga aros en los extremos, aunque ponemos colocar unos palitos junto a la masa que nos sirvan de nivel.
Cuando tengamos la masa bien estirada y la superficie lisa, cortamos las galletas utilizando los cortadores que más nos gusten. A veces la galleta se queda adherida al cortador y la podemos levantar fácilmente, pero si no ocurre esto, cortamos el mayor número de galletas posible, retiramos los recortes y vamos levantando las galletas con una espátula y con mucho cuidado para evitar que se deformen. Las colocamos en la bandeja de hornear dejando unos dos centímetros entre cada galleta. No es necesario colocar papel vegetal en la bandeja donde las vayamos a hornear, aunque podemos hacerlo si lo preferimos.
Los recortes sobrantes los unimos de nuevo y enfriamos en la nevera por lo menos 15 minutos. Estos recortes los podremos estirar y utilizar 3 veces más, pero la textura de la galleta no será igual y afectará un poco a la superficie de la misma, ya que no quedará tan lisa como la masa estirada solo 1 ó 2 veces.
La bandeja de galletas ya cortadas la debemos de meter de nuevo a enfriar unos 15 minutos en el frigorífico ó 10 minutos en el congelador. Este paso no debemos olvidarlo, ya que si no las galletas podrían perder la forma al hornearlas.
Precalentamos el horno a 180º e introducimos la bandeja durante un mínimo de 10-12 minutos, dependiendo del tamaño de las galletas. Es mejor que todas las que coloquemos en una bandeja tengan el mismo tamaño y cuando veamos que los bordes empiezan a dorarse las saquemos. Debemos extremar la precaución en el horneado, porque en tan solo un minuto se nos pueden quemar. Lo mejor es programar nuestro horno, en el caso de que tenga temporizador, o colocar un reloj de cocina, de esta forma no nos despistaremos.
Sacamos la bandeja del horno y dejamos que enfríen unos 5 minutos, si las cogemos demasiado pronto se nos pueden romper. Transcurrido este tiempo las colocamos sobre una rejilla y las dejamos enfriar por completo antes de decorarlas o de guardarlas. En el caso de que no las vayamos a decorar el mismo día, una vez estén completamente frías las podemos guardar en una caja de metal.


Para hacer la glasa:
Claras pasteurizadas (de venta en Mercadona)
Azúcar glas industrial (no vale el tamizado en casa)
La punta de una cucharadita pequeña de crémor tártaro
Podemos utilizar un aroma que nos guste, pero deberá ser transparente para que no le de color a la glasa.

La proporción que hay que utilizar es de 200 gr. de azúcar por cada clara de huevo, dependiendo del lugar donde estemos y de la humedad ambiente es posible que se necesite algo más.

GLASA DE DELINEADO
Preparación en KitchenAid:
Comenzaremos haciendo la glasa de delineado, para ello ponemos en el bol de nuestra batidora las claras que vamos a necesitar (siempre es mejor hacer cantidad de más, pues luego puede costarnos mucho conseguir los mismos colores). Añadimos el crémor tártaro y batimos un poco con la pala.
A continuación paramos la máquina y añadimos la tercera parte del azúcar glas tamizado y comenzamos a batir a velocidad baja (es mejor hacerlo así para evitar que se formen muchas burbujas). Vamos añadiendo más azúcar a cucharadas y continuamos batiendo, cuando tengamos aproximadamente la mitad del azúcar incorporado y en el caso de que queramos aromatizar nuestra glasa, añadiremos el aroma deseado. Debemos tener la precaución de que sea transparente, para evitar que nos cambie el color de las claras. Por poca cantidad de aroma que pongamos siempre afectará la consistencia de la glasa, por ello es mejor hacerlo a mitad para luego terminar de incorporar el resto del azúcar y conseguir la textura deseada.
Conforme vayamos añadiendo azúcar veremos que las claras se van volviendo brillantes y más blancas, añadiremos azúcar hasta que consigamos una consistencia firme y que la glasa no se caiga de la pala. Esta sería la textura del delineado, que podemos comparar con la de una pasta de dientes.
Podemos hacer una prueba: Cogemos una cucharada de glasa y la dejamos caer sobre el resto que tenemos en el bol, cuando al contar hasta 10 la superficie vuelva quedar lisa tendrá la consistencia deseada. Después de esto batiremos siempre a velocidad baja, para evitar burbujas, durante al menos 8 minutos más. De esta forma conseguiremos que tenga más brillo. No debe quedar excesivamente espesa porque no se quedaría pegada a la galleta.
Después la vamos colocando en tantos boles como colores vayamos a utilizar y con un palillo cogeremos un poco de colorante en pasta (nunca líquido, pues podría afectar a la textura de la glasa) para darle el color deseado. Es mejor empezar por una cantidad muy pequeña e ir añadiendo en el caso de que queramos un tono más intenso. Movemos con una cucharita hasta que consigamos que el color quede uniforme. Después de esto pondremos una boquilla lisa del número 2 ó 3 de Wilton en una manga y la rellenaremos.


GLASA DE RELLENO
Preparación en KitchenAid
Se puede preparar partiendo de la glasa de delineado y añadiendo cucharaditas de agua, hasta conseguir la consistencia de una cola de carpintero, es decir un poco más líquida que la de delineado. Pero si lo preferimos la podemos hacer desde el principio.
Para ello haremos lo mismo que hemos hecho para hacer la glasa de delineado, pero pararemos de añadir azúcar cuando veamos que tiene la consistencia de una cola de carpintero.
Podemos hacer una prueba: Cogemos una cucharada de glasa y la dejamos caer sobre el resto que tenemos en el bol, cuando al contar hasta 5 la superficie vuelva quedar lisa tendrá la consistencia deseada. Entonces batimos unos 8 minutos más a velocidad baja, para evitar burbujas, para conseguir que quede más brillante.
Para dar color hacemos lo mismo que con la glasa de delineado y ponemos tantos boles como colores queramos hacer y comenzaremos mojando la puntita de un palillo en el color deseado, siempre hay que empezar por poca cantidad, ya que así podemos dar más color en el caso de que nos guste más intenso. Después vamos rellenando unos biberones de plástico para que nos sea más fácil rellenar las galletas.
Si vamos a utilizar blanco es mejor teñir la glasa, porque la clara siempre tiene algo de tono y con un colorante blanco conseguimos un mejor tono.


NOTA: Siempre hay que utilizar colorantes en gel o pasta, ya que los líquidos afectan a la textura de la glasa. En este caso he utilizado los de la marca Wilton y los de la marca AmeriColor.

Ahora que tenemos todo preparado nos pondremos a decorar nuestras galletas. Debemos tener la precaución de dejarlas secar al menos 24 horas antes de guardarlas. Para ello las podemos meter en bolsas y ponerlas en cajas metálicas.






viernes, 28 de octubre de 2011

BROWNIES DE HALLOWEEN

En esta ocasión las chicas de Film & Food nos proponen que celebremos una fiesta que poco a poco ha ido entrando en nuestras casas: Halloween.
Este mes el reto consiste en escoger entre SUSTO o TRATO (truco o trato).
Si hemos elegido TRATO hay que publicar algún dulce para ofrendar a otro blog participante. Si por el contrario somos más atrevidos y hemos pedido SUSTO, ellas nos indican la receta que debemos preparar.
He escogido SUSTO y las chicas de Film & Food me han indicado que debía hacer un BROWNIE DE HALLOWEEN. Menos mal que la cosa ha sido fácil y el susto no ha sido muy grande.
Os dejo con la receta.
  


INGREDIENTES:
175 gr. de azúcar
120 gr. de chocolate negro de buena calidad (70% de cacao)
90 gr. de mantequilla
2 huevos grandes
90 gr. de harina
60 gr. de nueces (pesadas en limpio)

Para decorar:
Un trozo de fondant blanco (he utilizado de la marca Regalice)
Unas gotas de colorante naranja en gel (he utilizado Americolor)
Rotuladores aptos para uso alimentario


 
Fundimos la mantequilla con el chocolate en el microondas o al baño maría, cuidando la temperatura para evitar que se nos queme. Cuando ambos ingredientes estén totalmente integrados añadimos los huevos batidos y mezclamos bien. Incorporamos el azúcar y la harina, mezclando con delicadeza sin batir demasiado y añadimos las nueces troceadas, removemos para que se mezclen.
Untamos unos moldes con mantequilla o spray desmoldante y vertemos la masa. Hornear con el horno previamente calentado a 180º durante 15-18 minutos, dependiendo del horno. El brownie debe quedar un poco blandito en el interior. Sacar del horno y dejar enfriar en el molde unos 2 ó 3 minutos, a continuación desmoldar y poner a enfriar sobre una rejilla.
Si queremos utilizar un molde grande en lugar de los pequeños, deberemos tener en el horno durante 25-30 minutos, cuando lleve 25 minutos comprobar que no se haga demasiado en el centro.

Para decorarlos dividimos el trozo de fondant en dos y en uno de ellos ponemos unas gotas de colorante naranja. Vamos amasando bien para integrar el color y que quede lo más uniforme posible. Con un rodillo extendemos por un lado el fondant blanco y por otro el naranja y con unos cortadores preparamos la cantidad que necesitemos para nuestros brownies.
Decoramos con un rotulador negro para hacer la cara del fantasma y otro verde para la calabaza.




martes, 25 de octubre de 2011

BRIOCHE DE CALABAZA Y NARANJA CONFITADA

Whole Kitchen en su propuesta dulce del mes de Octubre nos invita a preparar un bollo clásico francés: un Brioche.
También conocido como pan de yema, bollo de leche o suizo, es un tipo de dulce francés ligero pero sabroso, típico de la región de la Alsacia y hecho a base de una pasta con huevos, levadura, leche, mantequilla y azúcar.
Existen muchas variedades de brioche, uno de los más conocidos es con pasas, pero también podemos encontrarlos con frutos secos, pepitas de chocolate, perlas de azúcar por encima o relleno de crema. Una variedad muy conocida es el panettone italiano horneado en molde campana muy alto.
La primera vez que aparece la palabra “brioche” escrita es en un libro de 1404 y parece que es una adaptación de un pan normando.
Es muy conocida una frase de la reina María Antonieta, esposa de Luis XVI, “Si el pueblo tiene hambre, que coma brioche”, según contó Rousseau en su libro autobiográfico Confesiones.


Me he decido por esta versión con calabaza porque ahora se encuentran en su mejor momento. Estamos en otoño y apetece mucho utilizar la calabaza para las recetas de repostería. Aporta un sabor muy rico a las masas, dándoles además una jugosidad extra. He añadido unos trozos de naranja confitada, que creo le va de maravilla a la masa de brioche, pero podéis utilizar pasas, arándanos o cualquier otra fruta glaseada. Incluso se puede sustituir parte de la leche por zumo de naranja y añadir la ralladura de la misma para darle sabor. Estos han quedado muy jugosos y con un delicioso sabor, os animo a que preparéis la receta, estoy convencida de que os gustarán.



INGREDIENTES:
325 gr. de harina
15 gr. de levadura fresca o 1 sobrecito de levadura de panadería
60 gr. de mantequilla (a temperatura ambiente)
125 ml. de leche
1 ó 2 cucharadas de sirope de arce (según nos guste más o menos dulce, podemos sustituirlo por miel)
Una pizca de sal
Una pizca de canela (la puntita de un cuchillo)
Una pizca de nuez moscada (la puntita de un cuchillo)
100 gr. de puré de calabaza
2 huevos
70 gr. de naranja confitada
Sésamo crudo
 

Cortar la calabaza en trozos pequeños y cocinar al vapor hasta que esté blanda, en mi caso con 10 minutos ha sido suficiente, si los trozos son más grandes quizás se necesite más tiempo. Triturar con la batidora y dejar escurrir en un colador para eliminar el exceso de líquido. Si lo preferimos podemos aplastarla con un tenedor.
Calentamos un poquito la leche y deshacemos la levadura (en el caso de que utilicemos levadura fresca). A continuación ponemos en el recipiente de la batidora la harina, sal, especias, sirope de arce o miel y la leche con la levadura. Añadimos 1 huevo, el otro lo ponemos en un bol, lo batimos un poco y echamos aproximadamente la mitad, reservando el otro medio para pintar los brioches antes de introducirlos en el horno.
Con el accesorio amasador (gancho) comenzamos a mezclar todos los ingredientes, cuando hayan transcurrido 3 ó 4 minutos incorporamos el puré de calabaza y continuamos batiendo hasta que se integre, aproximadamente 2 minutos. Seguidamente pondremos la mantequilla reblandecida en trozos pequeños, seguiremos mezclando durante 5 minutos, hasta que todos los ingredientes se hayan incorporado bien, si hiciera falta pararemos la máquina de vez en cuando para ir limpiando con una espátula la masa que queda por las paredes del recipiente. La masa debe quedar fina, elástica y no debe estar dura, es una masa más bien blanda, si hubiera quedado demasiado pegajosa, añadiremos un poco más de harina y mezclaremos para integrarla.
Retiramos el bol de la batidora e incorporamos la naranja confitada partida en trocitos pequeños. Amasamos un poco con las manos para aportar calor a la masa y para que se mezcle bien la naranja. Si hiciera falta nos untaremos las manos con un poco de aceite o mantequilla, si lo preferimos podemos pasar la masa a otro recipiente que untaremos con un poco de aceite, de esa forma evitaremos que se peque a las paredes del bol. Tapamos el recipiente con un paño limpio o con film transparente y dejamos fermentar la masa por espacio de una hora y media aproximadamente, o hasta que haya doblado su volumen. Tendremos cuidado de mantener el recipiente resguardado de corrientes de aire y en un lugar cálido.


Transcurrido este tiempo nos untamos las manos con un poco de aceite o mantequilla y amasamos un poco la masa, para sacarle el aire. Vamos cogiendo trocitos pequeños de la misma y formamos unas bolitas que depositaremos en unos moldes pequeños (flaneras, moldes de silicona rizados, metálicos…), previamente engrasados con mantequilla o spray desmoldante.
En este caso he utilizado unos moldecitos de flan y he colocado dos bolitas de masa en cada uno, aunque podemos poner solo una, según la forma que deseemos tengan los brioches. Hay que tener cuidado en no llenarlos del todo pues la masa debe fermentar de nuevo. Tapamos los moldes con un paño limpio o con film transparente y dejamos que la masa vuelva a subir hasta doblar su volumen, aproximadamente una hora.


Precalentar el horno a 180º, cuando la masa haya subido de nuevo pintarla con el medio huevo batido que hemos reservado, espolvorear unas semillas de sésamo crudo e introducir al horno durante 20 minutos aproximadamente. Deben quedar con un color dorado.


Son deliciosos para un desayuno o merienda, acompañados con mantequilla y una buena mermelada.
¡¡¡ Disfrutar la receta !!!

NOTA: La masa podemos hacerla perfectamente en la panificadora, utilizando el programa de amasado que tenga nuestra máquina. Es un programa que solo amasa y dura aproximadamente unos 15 minutos. Cuando finalice, pasaremos la masa a un bol, añadiremos la naranja y para integrarla y darle calor. Después continuaremos igual con el resto de la receta.





 

jueves, 20 de octubre de 2011

TRUCHAS CON JAMÓN

Este es un plato muy sencillo de preparar, al estar en maceración por espacio de unas horas hace que el resultado sea estupendo. La trucha es un pescado que no le gusta a todo el mundo, pero preparadas de esta forma adquieren un sabor delicioso y diferente.
Solemos encontrar en la mayoría de recetas las truchas con jamón fritas, pero ésta es otra forma de hacerlas bien distinta. Además resulta más ligera y con una buena ensalada como entrante podemos convertirlo en una comida o cena buenísima.
Es una de las recetas que mi madre elaborada desde siempre y que en casa gustaba mucho. Realmente no puedo decir de donde la sacó, porque ella va a hacer diez años que falleció y esta receta recuerdo que la hacía desde hace muchísimo tiempo.
 Espero que os guste y la disfrutéis mucho.


INGREDIENTES:
Cantidades para 6 personas:
6 truchas
6 lonchas de jamón serrano
1 cebolla mediana (blanca o roja)
1 hoja de laurel
½ cucharadita de romero
½ cucharadita de tomillo
1 ramita de hierbabuena fresca o ½ cucharadita de la seca
Pimienta negra recién molida
½ vaso de vino tinto de buena calidad
4 cucharadas de aceite de oliva
Una pizca de sal



 Limpiar las truchas y quitar la espina central dejando los lomos abiertos en forma de libro (esto lo podemos pedir en la pescadería), colocar en el interior de cada una la loncha de jamón, cerrar y sujetar con dos palillos para evitar que al cocinar se salga el jamón.
Picar la cebolla muy pequeña y en una cazuela colocar las truchas y por encima poner la cebolla, laurel, romero, tomillo, hierbabuena y pimienta. Verter el vino, mover un poco la cazuela para que se empape bien el pescado y dejar macerar durante 2 ó 3 horas. Cuando lleve como una hora le daremos la vuelta a las truchas, para que cojan el sabor por ambas partes.


Transcurrido este tiempo poner el aceite por encima, una pizca de sal (cuidado con no pasarse por si el jamón estuviera salado) y colocar la cazuela a fuego fuerte durante unos 2 minutos, bajar un poco el fuego y dejar unos 3 minutos más. Dar la vuelta a las truchas y dejar cocer durante unos 10 minutos, moviendo la cazuela para que la salsa vaya ligando un poco.


La mejor forma de saborear este plato es servir la trucha, abrirla por la mitad y poner la salsa por encima, aunque para las fotos he preferido dejarlas enteras.




martes, 18 de octubre de 2011

GULASH

Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Octubre nos invita a preparar un clásico de la cocina húngara: Gulash.
El Gulash es un plato típicamente húngaro elaborado con carne de ternera o cerdo, pimiento, cebollas y pimentón. En su idioma original la palabra gulash (gulyás) significa rebaño de bueyes o vacas.
Parece que la fama y extensión de este plato se debe a los hombres que iban de servicio militar a Hungría Oriental y que luego fueron trasladados a Viena. Aunque en un principio era básicamente un plato de ternera con cebolla, hoy en día, la paprika o pimiento se considera un elemento fundamental del gulash, y, también se puede preparar con carne de cerdo.
Se pueden encontrar variantes de este plato en todos los países alrededor de Hungría. El aspecto es muy parecido al ragú o la carne estofada, aunque también existe una variedad de sopa.
Es un plato sencillo aunque necesita tiempo y un poco de atención al comienzo de su preparación. Suele acompañarse de ensalada de patatas y perejil y comerse con pan, o también de otro tipo de carbohidratos como los spätze, una especie de gnochi muy pequeño y sabroso.
Existen muchas variedades según las regiones, por ejemplo, el Gulash a la Szeged, se acompaña con patatas machacadas y crema agría; o el Gulash de judías, en el que se sustituyen las patatas por judías. Incluso hay una variedad de gulash con el nombre del escritor Szekely que incluye tres tipos de carne.





INGREDIENTES:
1 Kg. de carne de ternera en trozos
400 gr. de cebollas
3 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de harina
2 dientes de ajo
1 cucharadita de pimentón dulce
1 cucharadita de pimentón picante
400 gr. de tomates pelados (pueden ser de lata)
250 ml. de vino tinto de calidad
250 ml. de caldo
3 zanahorias
3 patatas
Sal y pimienta negra recién molida
Nata agría o yogur natural para acompañar



Limpiar la carne, quitar los restos de grasa y secarla con papel de cocina, salpimentar. Poner el aceite en una cazuela y cuando esté bien caliente saltear la carne por todos los lados, para que se selle bien. Retirar del fuego y depositarla en un plato.
Trocear la cebolla en dados pequeños (también puede ir en rodajas finas, según nos guste más) y picar el ajo bien menudo. Ponerlos en la cazuela donde hemos tenido la carne, con una pizca de sal y remover para que se suelten los jugos del fondo de la cazuela. Cuando esté dorada incorporar la harina y dar unas vueltas para que se tueste un poco. Apartar la cazuela del fuego y añadir el pimentón dulce y el picante, remover, de esta forma evitamos que éste se queme por exceso de calor.
Volver a poner la cazuela en el fuego, añadir la carne y el jugo que haya soltado en el plato, remover bien para que se impregnen los sabores y a continuación incorporar el vaso de vino tinto. Dejar hervir a fuego fuerte unos minutos moviendo de vez en cuando para que se evapore el alcohol.
A continuación poner los tomates pelados y troceados, remover para que se mezcle con el resto de ingredientes. Añadir el caldo y dejar cocer un par de minutos a fuego fuerte removiendo para evitar que se pegue en el fondo. A continuación bajar el fuego, tapar la cazuela y dejar que cueza a fuego suave durante 1 hora y 30 minutos, dependiendo del tamaño y dureza de la carne puede necesitar más o menos tiempo. Comprobar de vez en cuando y vigilar que no se quede sin caldo ni se pegue al fondo.
Pelar las patatas y las zanahorias, hacer trozos (yo los he torneado para darle forma más bonita), reservar en un recipiente cubiertas con agua.
Cuando haya transcurrido el tiempo indicado comprobar el punto de sal y si la carne está tierna. Incorporar las patatas y las zanahorias. Dejar cocer a fuego suave entre 30 y 40 minutos, hasta que estén bien cocidas.
Servir acompañado de nata agria (en este caso le he puesto yogur natural).

NOTA: Dependiendo de si nos gusta más o menos picante, podemos modificar las cantidades de pimentón y utilizar solo dulce o todo picante. En este caso le he puesto la mitad de cada uno, además de la pimenta negra recién molida que le aporta un toque especial.
Tengo que decir que me ha sorprendido gratamente el hecho de combinar esta receta con el yogur. Es una forma de suavizar la salsa y hacerla más cremosa ¡¡¡el plato queda delicioso!!! Además si el gulash está más bien picante lo hace más suave. Probarlo porque resulta todo un acierto.





domingo, 16 de octubre de 2011

PAN CON QUESO Y ACEITUNAS

Hoy se celebra el "Día Mundial del Pan 2011", así que me he decidido a publicar esta receta que hice hace días. No tiene mucho que ver con los panes tradicionales, porque no hay que esperar que la masa fermente para su horneado, lo que lo convierte en una receta muy sencilla de realizar.
Resulta ideal para una comida o cena frías acompañado de embutidos, queso, patés o cualquier otra cosa para picar. Os puedo asegurar que es delicioso y los ingredientes podemos variarlos a nuestro gusto, cambiando las aceitunas rellenas de pimiento por otras rellenas de anchoa o unas aceitunas negras. Lo mismo ocurre con las hierbas aromáticas que lleva, pueden sustiurse por otras variando con ello el sabor del pan.
Os dejo con la receta y espero que os guste.


INGREDIENTES:
75 gr. de aceitunas rellenas (en este casos de pimiento rojo)
75 gr. de pimiento morrón o del piquillo
1 cucharada de tomillo picado
1 cucharada de cebollino finamente picado
125 gr. de queso parmesano recién rallado
350 gr. de harina
2 cucharitas de lavadura química (tipo Royal)
½ cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de sal y pimienta negra
1 cucharadita de mostaza seca
2 huevos batidos
3 cucharadas de aceite de oliva
300 ml. de suero de leche (buttermilk)* o suero de leche mezclado con yogur natural

Para el toque final:
1 huevo batido con un poco de agua fría
Ramitas de tomillo o tomillo seco
Tiras de pimiento morrón o del piquillo
Sal en escamas para decorar (Maldón)

* Si no encontramos suero de leche (buttermilk) podemos sustituirlo por leche a temperatura ambiente a la que añadiremos una cucharadita de zumo de limón o de vinagre, removemos y dejamos reposar durante 10 minutos.
En Lidl y en Aldi suelen tener, aunque no en todos.

 
Calentar el horno a 180º. Untar un molde alargado de silicona o metálico con mantequilla y forrarlo con papel de hornear o espolvorear con un poco de harina.
Picar las aceitunas y los pimientos. Picar las hojas de tomillo, cortar los cebollinos en trocitos muy pequeños y rallar el parmesano, reservar.
Tamizar la harina, levadura, bicarbonato y la mostaza seca sobre un cuenco grande, reservar.
Batir los huevos en un recipiente con la sal y la pimienta. En otro hacer lo mismo con el suero de leche y el aceite de oliva, a continuación añadir los huevos que hemos batido antes y batir un poco más.
En el bol de la harina ponemos las aceitunas, pimiento, tomillo, cebollino y queso y mezclamos un poco. Hacemos un hueco en el centro y vertemos la mezcla de suero de leche, aceite y huevos, removiendo hasta obtener una pasta espesa y pegajosa. Extender la mezcla en el molde ayudándonos de una espátula y alisar la superficie.
Batir el huevo con el agua fría y pintar la superficie. Decorar con una ramitas de tomillo o un poco de tomillo seco y unas cuantas tiras de pimiento, espolvorear con la sal en escamas (Maldon).
Hornear en el horno previamente calentado a 180º durante 40-45 minutos, o hasta que la parte superior haya subido y tenga un bonito color dorado. Comprobar con un pincho si el pan está cocido, de lo contrario dejar unos minutos más.
Retirar del horno y dejar enfriar en el molde durante 10 minutos. Luego ponerlo sobre una rejilla hasta que se enfríe por completo.

Fuente:  Delicias al horno (Ed. Planeta)



miércoles, 12 de octubre de 2011

TARTA DE CHOCOLATE GUINNESS

Desde que vi esta tarta en el blog de Silvia, más conocida por Trotamundos, la tenía en la cabeza y estaba deseando hacerla. Es de la conocida cocinera Nigella Lawson  que tiene unas recetas muy buenas y sencillas de realizar.
Uno de los atractivos de esta tarta, además de su aspecto y sabor maravilloso, es que entre sus ingredientes se encuentra la conocida cerveza negra Guinness. Alguien puede pensar que poner cerveza a una tarta no es muy acertado, pero en esta ocasión el sabor intenso de esta cerveza no se aprecia y por el contrario realza el sabor de chocolate aportando al bizcocho una textura densa, húmeda y untuosa. El frosting o crema resulta muy suave y aporta un contraste que armoniza a la perfección con el sabor intenso del bizcocho.
Nigella acierta en la estética de esta tarta intentado simular el aspecto de una pinta Guinness, imitando su cuerpo negro y la espuma blanca, tan característicos de esta conocida cerveza Irlandesa. Su elaboración es fácil y rápida y sus ingredientes sencillos, recomiendo que la probéis porque el resultado es sorprendente y al mismo tiempo peligroso, pues te deja con ganas de más. Desde luego a nosotros nos ha gustado muchísimo y no será la última vez que la haga porque ha tenido mucho éxito.






INGREDIENTES:
250 ml. cerveza negra Guinness
250 gr. de mantequilla
75 gr. de cacao en polvo sin azúcar (he usado Hershey’s, pero vale el de Valor)
375 gr. de azúcar (receta original 400 gr.)
140 ml. de nata líquida para montar (35% mat. grasa)
2 huevos
1 cucharadita de vainilla líquida
250 gr. de harina de repostería
2 y ½ cucharaditas de bicarbonato


Para el frosting o cobertura
300 gr. de queso crema (tipo Philadelphia)
150 gr. de azúcar glas
360 ml. de nata líquida para montar (35% mat. grasa)




Ponemos en una cazuela la cerveza a calentar, sin que llegue a hervir, cuando esté caliente añadimos la mantequilla cortada en trozos y removemos hasta que se deshaga por completo. Retiramos del fuego y reservamos.
En un bol ponemos el cacao, azúcar, harina y bicarbonato y removemos bien hasta que queden bien ligados todos los ingredientes y con un color uniforme.
En otro recipiente ponemos la nata, los huevos, la vainilla y lo mezclamos con un batidor manual, hasta que nos quede una mezcla uniforme. A continuación añadimos el contenido de la cazuela (la cerveza con la mantequilla) y lo mezclamos nuevamente hasta integrar bien ambas mezclas.
Una vez tenemos la mezcla líquida terminada, la vamos incorporando a los ingredientes secos y con unas varillas lo mezclamos enérgicamente hasta conseguir una masa uniforme y sin grumos, quedará bastante líquida, pero al hornear queda una textura jugosa maravillosa.
Pasamos la masa a un molde engrasado y lo introducimos en el horno, previamente precalentado a 175-180º, durante 50 minutos aproximadamente o hasta que pinchemos y veamos que la aguja sale limpia.
Una vez transcurrido el tiempo de horneado lo sacamos y lo dejamos enfriar en el molde, para posteriormente pasarlo al plato donde lo vayamos a presentar.

Mientras prepararemos el frosting (cobertura). Para ello mezclamos el queso y el azúcar, en la Thermomix o con cualquier batidor eléctrico, hasta conseguir una crema suave, después le añadiremos la nata que previamente habremos montado y lo mezclamos con unas varillas o con una espátula, con movimientos suaves hasta que estén bien integrados todos los ingredientes. Conseguiremos una crema ligeramente untuosa que pondremos sobre la tarta ya fría.











sábado, 8 de octubre de 2011

FIDEOS DE ARROZ CON SALMÓN


Este tipo de pasta se ha puesto muy de moda por la aceptación que tiene la cocina oriental y la proliferación de restaurantes por todo el mundo. En muchos de ellos aparecen en la carta con su nombre en inglés Noddles (fideos), por el que los conoce mucha gente. 
Este tipo de pasta se presta a múltiples preparaciones y resulta delicioso, además es muy sencillo de preparar. Hoy los he hecho con salmón, pero puede cambiarse por cualquier otro pescado o marisco. El toque de picante le va mucho y con las cantidades indicadas resulta bastante suave, aunque los amantes del picante pueden intensificar su sabor añadiéndole más cantidad.



INGREDIENTES:
1 cebolla mediana
1 pimiento alargado (entre rojo y verde)
1 cucharada de salsa de soja
½ cucharadita de eneldo
½ cucharadita de jengibre seco o un trocito fresco rallado
1 guindilla (cayena)
3 ó 4 gotas de tabasco
Perejil picado
Ralladura y zumo de ½ lima
2 ó 3 cucharadas de aceite de oliva
Sal
1 litro de caldo de pescado
150 gr. de fideos de arroz finos largos
250 gr. de salmón fresco en tacos


Picar la cebolla finamente, poner el aceite en una cazuela y cuando esté caliente la añadimos y ponemos una pizca de sal. Picar el pimiento en trozos pequeños e incorporarlo a la cazuela. Sofreír todo hasta que empiece a estar dorado. Añadir la soja, eneldo, jengibre, cayena, tabasco y dar unas vueltas. Incorporar el caldo de pescado y cuando comience a hervir tapar la olla, bajar el fuego y cocer durante 15-20 minutos. Comprobar si está bien de sal, si hiciera falta añadiremos más.

Hay que tener cuidado en no pasarse al principio con la sal, porque la salsa de soja es salada y cuando todo ha cocido y reducido un poco los sabores se acentúan. Con estas cantidades el toque de picante que tiene el caldo es suave y agradable. Si preferimos un sabor algo más intenso podemos poner 1 guindilla (cayena) más, así como unas gotas más de tabasco.

A continuación incorporar los fideos de arroz, apagar el fuego y cuando hayan transcurrido 3 minutos añadir los tacos de salmón sin piel ni espinas. Pasados otros 3 minutos ponemos el zumo y ralladura de lima y el perejil picado, removemos y servimos.

 
 

martes, 4 de octubre de 2011

CUPCAKES AL AROMA DE FRUTOS DEL BOSQUE

Desde que he conocido los aromas de la casa Decora a través de la tienda-escuela Majo's de Alicante no me puedo resistir a aromatizar las masas con ellos. Aportan un sabor delicioso, no sabría decir cual de los aromas que tienen me gusta más. Depende del gusto de cada uno, pero los que he tenido ocasión de probar hasta ahora son todos muy ricos.
Estos cupcakes son muy sencillos de hacer y como siempre intentaré explicaros como se pueden preparar, para que el resultado sea el mismo que podéis ver en las fotos.
 ¡¡¡ Espero que os gusten !!!





INGREDIENTES:
Para los cupcakes
125 gr. de mantequilla
125 gr. de azúcar
3 huevos
75 ml. de leche
1 cucharadita de extracto de vainilla
2 cucharaditas de aroma de frutos del bosque
125 gr. de harina
1 y ½ cucharaditas de impulsor (levadura en polvo tipo Royal)

Para la crema de mantequilla
185 gr. de mantequilla
90 ml. de leche desnatada
90 gr. de azúcar en polvo
1 cucharadita de extracto de vainilla
Unas gotas de colorante amarillo en gel

Para decorar:
Azúcar en granillo de colores
Chocolate en granillo de color verde
Galletas mini Oreo

Con estas cantidades salen 12 unidades


Precalentar el horno a 180º.
Tamizar la harina con el impulsor y reservar. Batir la mantequilla que deberá estar a temperatura ambiente con el azúcar, hasta que quede bien cremosa y aumente el volumen. Añadir un huevo, batir y antes de incorporar el siguiente añadir una cucharada colmada de la harina que tenemos reservada (de esta forma evitamos que la masa se cuartee), seguir batiendo, añadir el siguiente huevo y cuando esté bien incorporado poner el tercero y batir. A continuación poner la leche, el extracto de vainilla, el aroma de frutos del bosque y batir un poco. Finalmente incorporar la harina y mezclar con una espátula hasta que se integre totalmente.


Poner las cápsulas de papel en un molde metálico, rellenar y hornear (el horno debe estar previamente calentado) a 180º durante 15-18 aproximadamente, ya sabéis que esto depende mucho del tipo de horno. Pinchar en el centro con una aguja y si sale limpia estarán hechos, de lo contrario dejar un poco más. No es conveniente que se pase de horneado porque pueden quedar secos. Dejar en los moldes 5 minutos y después pasar a una rejilla para que se terminen de enfriar. Tener la precaución de no abrir la puerta del horno durante los primeros 12-15 minutos, pues afectaría a la masa y ésta no subiría correctamente.

NOTA: A veces y dependiendo de la calidad del papel que vayamos a utilizar es mejor poner dos. El de dibujo por fuera y dentro uno blanco de calidad inferior, ya que la grasa puede afectar a los dibujos de los papeles y es una lástima que luego no se puedan apreciar. Si conocemos la calidad del papel y sabemos que aguanta perfectamente no es necesario hacerlo.

Para hacer la crema de mantequilla:
Batir la mantequilla con la batidora de varillas o el batidor de la KitchenAid hasta que blanquee y doble el volumen, hay que ir aumentando la velocidad progresivamente de baja a media. Incorporar la leche poco a poco sin parar de batir. Añadir el azúcar en polvo a cucharadas, sin dejar de batir hasta que esté bien integrada y la mantequilla esté brillante y bien cremosa.
Rellenar una manga desechable con la mitad de la mantequilla y colocar una boquilla rizada, por ejemplo la nº 18 de la casa Wilton. El resto ponerla en un bol y añadir unas gotas de colorante en gel de color amarillo y remover bien con una cuchara, hasta que el color se haga uniforme.
Rellenar una manga pastelera desechable con la crema y colocar la boquilla que más nos guste. He utilizado la nº 349 de la casa Wilton para formar las hojas alrededor de la galleta oreo.

NOTA: Dependiendo de la intensidad de color que queramos conseguir pondremos más o menos cantidad de colorante. Recomiendo empezar poniendo muy poco, mojando la punta de un palillo en el tarrito, mezclamos con la crema y si lo queremos más oscuro añadiremos más cantidad.

Para decorar los cupcakes con la galleta oreo, en primer lugar hay que untar un poco de la crema de mantequilla (o de glasa si tenemos a mano), la superficie del mismo. A continuación espolvorear con el granillo de chocolate. Después ponemos en la galleta un poco de crema de mantequilla o de glasa y la colocamos encima, pesionando un poco para que quede bien sujeta. Seguidamente hacemos una primera fila de hojas con la crema de mantequilla amarilla y la boquilla nº 349 de Wilton y luego intercalaremos una segunda fila entre los huecos de la primera. En la imagen se puede ver el proceso.


TRUCOS: Para decorar los cupcakes con la boquilla rizada nº 18 y dependiendo de la presión que hagamos con la misma, conseguiremos unos adornos más pequeños o más grandes. Recomiendo ensayar primero sobre un papel vegetal o un plato y cuando obtengamos el resultado que nos guste lo hagamos sobre el cupcake. Siempre podemos recuperar la crema con la que hayamos hecho la prueba y volverla a introducir en la manga.
Parece una tontería, pero el hecho de ensayar antes, nos da más seguridad a la hora de decorar nuestros cupcakes y además tendremos más claro el adorno que queremos realizar, así como la presión que debemos hacer con la manga.



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