martes, 29 de noviembre de 2011

RED VELVET BUNDT CAKE

El Bundt Cake es un bizcocho que se hornea en unos moldes de aluminio antiadherentes de gran calidad, que están caracterizados por tener un orificio en el centro y un contorno acanalado con diferentes formas. Resultan muy atractivos y la gran calidad del material en el que están fabricados garantiza el correcto horneado y posterior desmoldado. Están fabricados por la empresa NordicWare, que los lleva comercializando con mucho éxito desde hace años. Existen muchos modelos de molde Bundt, con distintas formas e incluso los hay para hacer pasteles individuales.
El Red Velvet (Terciopelo Rojo) llama la atención por su color, pero además es un bizcocho exquisito. La receta la he sacado del blog El Rincón de Bea, donde podemos encontrar una gran variedad de Bundt Cake. Tenía ganas de hacerlo y como ella dice se prepara en un momento, ya que al haber cambiado la mantequilla por aceite, no tenemos que batirla junto al azúcar y de ese modo ganamos tiempo. Así en un momento podemos disponer de un delicioso bizcocho con el que sorprender a todos.
Me ha subido bastante a pesar de seguir las indicaciones de temperatura que especifica la receta, mi horno es muy potente, así que la próxima vez la bajaré unos grados, porque ya veis que la base no está totalmente plana, aunque eso es algo que suele ocurrir en muchas ocasiones con los bizcochos, pero en este caso la forma del molde parece que se pierde un poco. De todas formas lo que importa es el resultado y desde luego el sabor que tiene es delicioso.



INGREDIENTES:
240 ml. aceite de oliva suave
240 ml. de buttermilk (*)
2 huevos XL
2 cucharadas de colorante rojo (he utilizado Americolor)
1 cucharadita de vinagre blanco
1 cucharadita de extracto de vainilla
¾ cucharadita de sal
1 cucharadita de bicarbonato sódico
40 gr. de cacao en polvo (he utilizado Hershey’s, pero se puede usar Valor o cualquier otro)
350 gr. harina de repostería
220 gr. azúcar (la receta original lleva 250 gr.)

(*) Si no conseguimos buttermilk, se puede preparar en casa de la siguiente manera: 1 cucharada de zumo de limón o de vinagre y leche entera hasta completar 240 ml., remover y dejar reposar 10 minutos. Pasado este tiempo estará listo para utilizar. Tendrá la apariencia de leche cortada o yogur muy suelto, pero ésta es la textura que tiene el buttermilk.

Crema de queso para acompañar el Bundt cake:
450 gr. de queso crema (tipo Philadelphia o Marcarpone)
150 gr. de mantequilla
225 gr. de azúcar glas
1 cucharadita de extracto de vainilla





Precalentar el horno a 175º
Engrasar un molde Bundt.
Preparación en KitchenAid:
Batir durante 1 minuto a velocidad media el aceite, buttermilk, huevos, colorante, vinagre y extracto de vanilla, hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.
En un bol tamizar la harina, azúcar, sal, bicarbonato sódico y cacao en polvo.
Añadir los ingredientes sólidos a los líquidos en tres veces, poco a poco a velocidad baja, para que la masa no se quede grumosa. Dejar de batir cuando esté justo integrado.
Verter la mezcla en un molde bundt engrasado con capacidad para 10 tazas.
Hornear con el horno previamente calentado a 175º durante 45 minutos o hasta que al pincharlo con una brocheta, ésta salga limpia.
Dejar enfriar en el molde sobre una rejilla 10 minutos. Pasado este tiempo, desmoldar boca abajo y dejar enfriar totalmente sobre una rejilla.

Para hacer la crema:
Poner todos los ingredientes en la Thermomix y batir hasta que esté todo bien integrado y resulte una crema fina. También lo podemos hacer a mano, pero nos costará un poco más.

Servir un trozo de este fantástico Bundt Cake acompañado de un poco de crema de queso. Si lo preferimos lo podemos presentar con crema fresca, helado de vainilla,…

 
 

viernes, 25 de noviembre de 2011

PASTA SABLÉ y TARTITAS CON FRANGIPANE Y MEMBRILLO (FC)

Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Noviembre nos invita a preparar una masa básica en pastelería: PASTA SABLÉ.
Pasta sablé, sablé bretón o masa quebrada, es la base de muchas tartas y empanadas, aunque también se puede comer como unas simples y deliciosas galletas.
El nombre de sablé viene de su origen francés, concretamente de la zona de Normandía, significa arena y es fiel reflejo de la textura que debe quedar al comerse. Se puede elaborar fácilmente en un robot de cocina que disponga de un accesorio para masa, aunque es preferible prepararla a mano sobre una superficie fría.
Se debe extender lo más fino posible (3-4 mm. de grosor) de modo que la base de la masa quede bien cocinada y resulte ligera, crujiente y digestiva. Se puede usar como base para una tarta de frutas, limón, chocolate, frutos secos,… o bien para hacer unas pastas bretonas, cuya características principal es su forma redonda y los cruces que tiene dibujados en la superficie.
Una de las claves para la calidad de esta pasta es la utilización de ingredientes de la mejor calidad posible. Se mantiene en el frigorífico bien envuelta al menos una semana y puede congelarse durante 3 meses.


INGREDIENTES:
Receta de Michel Roux
250 gr. de harina
150 gr. de mantequilla ablandada y cortada en daditos
1 cucharadita de sal fina
1 huevo
1 cucharada sopera de leche fría

FRANGIPANE
INGREDIENTES:
1 huevo
100 gr. de almendras molidas sin piel
100 gr. de mantequilla
90 gr. de azúcar moreno
Ralladura de limón

Para poner sobre las tartas:
Dos membrillos grandes
½ cucharadita de canela en polvo
½ cucharadita de vainilla en polvo
½ vaso de agua
1 ó 2 cucharadas de azúcar (según nos guste más o menos dulce)
Un chorrito de zumo de limón
 

Para hacer la pasta sablé:
Ponemos un montoncito de harina en la superficie de trabajo o en un bol y hacemos un hueco. Colocamos en el centro la mantequilla, el huevo y la sal. Con la punta de los dedos, mezclamos y amasamos los ingredientes.
Poco a poco añadimos el resto de la harina y seguimos amasando con cuidado, hasta que la mezcla adquiera una textura granulada. Añadimos la leche poco a poco y mezclamos con la punta de los dedos hasta que la masa se una. Con la palma de la mano amasamos la mezcla hasta que quede firme.
Formamos una bola, envolvemos en film transparente y guardamos en el frigorífico como mínimo 1 hora antes de su utilización.


Si vamos a usar la masa como base de tartas seguiremos estos pasos:
Extender la masa de modo que tenga un grosor de 3-4 mm.
Usar un molde untado ligeramente con mantequilla.
Colocar la masa sobre el molde y guardar en el frigorífico durante 20 minutos.
Pinchar la base, colocar encima papel vegetal o de aluminio y unas legumbres secas.
Hornear a ciegas durante 20 minutos. Una vez pasado este tiempo retirar el papel con las legumbres y hornear 15 minutos más hasta que se haya cocido del todo.
Sacar del horno y dejar enfriar en una rejilla metálica.
Ya esta lista para poner el relleno y usar.

HORNEAR A CIEGAS es el método de prehorneado más usado, consiste en cubrir el fondo de la tarta con papel vegetal, se tapa con peso (legumbres secas) y se lleva al horno. De esta forma se evitará que la pasta se encoja o se apelmace cuando re rellene.


Para hacer el Frangipane:
Ponemos en un recipiente el huevo, la almendra molida, la mantequilla en trozos, azúcar moreno, ralladura de limón y mezclamos bien hasta conseguir una pasta. Reservamos.


Para hornear las tartitas:
Seguiremos el procedimiento de “horneado a ciegas”. En esta caso como se trata de unas porciones individuales, el tiempo de horneado es menor.
Extendemos nuestra masa de manera que tenga un espesor de 3-4 mm., pinchamos el fondo colocamos papel vegetal o de aluminio sobre la masa y ponemos unas legumbres secas. Introducimos en el horno calentado previamente a 180º y horneamos durante 15 minutos, retiramos el papel y las legumbres y horneamos 5 minutos más.

Con los recortes de la masa podemos hacer unas galletas


Montaje de las tartitas:
A continuación extendemos una capa de Frangipane por encima y llevamos de nuevo las tartitas al horno por espacio de 10-12 minutos. Transcurrido este tiempo retiramos del horno, dejamos enfriar en el molde 2-3 minutos y pasamos a una rejilla para que se terminen de enfriar.
Colocamos unos trozos de membrillo cocido por encima y unas hojitas de menta para decorar.


El membrillo lo habremos cocido previamente de la siguiente forma:
Ponemos en la olla rápida (en mi caso he utilizado la Fussioncook) los membrillos partidos en trozos, la canela, la vainilla, agua, zumo de limón y azúcar. Programamos el nº 2 (3 minutos) y cuando pite dejamos despresurizar la olla. El membrillo estará totalmente cocido.
Dependiendo del tipo de olla que utilicemos puede que se necesite algo más de tiempo, pero si no hacemos demasiado grandes los trozos, éstos se cocerán en ese tiempo sin ningún problema.


domingo, 20 de noviembre de 2011

CUPCAKES DE VAINILLA Y AROMA DE LIMÓN

Estos son unos cupcakes que quedan deliciosos con el toque de vainilla y limón. He intentado explicar como he hecho la decoración de los mismos de una forma sencilla, pero cada uno puede darle su toque personal.
Como siempre y para evitar que resulten muy empalagosos, las cantidades de azúcar están reducidas, de esa forma predominan más los sabores que lleva y son más suaves a la hora de comerlos.
Lo que no cabe duda es que son un postre delicioso y apetece tomarlos en cualquier momento, pero reconozco que a mi me gusta disfrutarlos acompañados de un buen café con leche.
Espero que os gusten y que los hagais en casa, siempre se queda de maravilla presentando una bandeja con bonitos cupcakes.




INGREDIENTES:
Para los cupcakes:
125 gr. de mantequilla
125 gr. de azúcar
3 huevos
75 ml. de leche
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 y ½ cucharaditas de aroma de limón (he utilizado la marca Decora)
180 gr. de harina
1 y ½ cucharaditas de impulsor (levadura en polvo tipo Royal)

Para la crema de mantequilla:
200 gr. de mantequilla
100 ml. de leche desnatada
90 gr. de azúcar en polvo
1 cucharadita de aroma de vainilla transparente
Unas gotas de colorante amarillo en gel (Wilton)
Unas gotas de colorante marfil en gel (Wilton)
Unas gotas de colorante verde hoja en gel (Wilton)

Para decorar:
Flores de glasa real hechas con manga pastelera

Con estas cantidades salen 12 unidades


Precalentar el horno a 180º
Tamizar la harina con el impulsor y reservar. Batir la mantequilla que deberá estar a temperatura ambiente con el azúcar, hasta que quede bien cremosa y aumente el volumen. Añadir un huevo, batir y antes de incorporar el siguiente añadir una cucharada colmada de la harina que tenemos reservada (de esta forma evitamos que la masa se cuartee), seguir batiendo, añadir el siguiente huevo y cuando esté bien incorporado poner el tercero y batir. A continuación poner la leche, el extracto de vainilla, el aroma de limón y batir un poco. Finalmente incorporar la harina y mezclar con una espátula hasta que se integre totalmente.
Poner las cápsulas de papel en un molde metálico, rellenar y hornear (el horno debe estar previamente calentado) a 180º durante 15-18 aproximadamente, ya sabéis que esto depende mucho del tipo de horno. Pinchar en el centro con una aguja y si sale limpia estarán hechos, de lo contrario dejar un poco más. No es conveniente que se pase de horneado porque pueden quedar secos. Dejar en los moldes 5 minutos y después pasar a una rejilla para que se terminen de enfriar. Tener la precaución de no abrir la puerta del horno durante los primeros 12-15 minutos, pues afectaría a la masa y ésta no subiría correctamente.

NOTA: A veces y dependiendo de la calidad del papel que vayamos a utilizar es mejor poner dos. El de dibujo por fuera y dentro uno blanco de calidad inferior, ya que la grasa puede afectar a los dibujos de los papeles y es una lástima que luego no se puedan apreciar. Si conocemos la calidad del papel y sabemos que aguanta perfectamente no es necesario hacerlo.
 
Para hacer la crema de mantequilla:
Batir la mantequilla con la batidora de varillas o el batidor de la KitchenAid hasta que blanquee y doble el volumen, hay que ir aumentando la velocidad progresivamente de baja a media. Incorporar el aroma de vainilla (transparente pare evitar que de color a la crema) y la leche poco a poco sin parar de batir. Añadir el azúcar en polvo a cucharadas, sin dejar de batir hasta que esté bien integrada y la mantequilla esté brillante y bien cremosa.


Dividir la mantequilla en cuatro recipientes, tres de ellos con la misma cantidad y otro con menos.
Uno lo dejaremos sin color, es decir blanco. En otro ponemos unas gotas de colorante amarillo y removemos hasta que el color quede uniforme. En el tercero ponemos unas gotas de colorante color marfil, remover hasta que el color se integre bien. En el que tenemos menos cantidad de crema ponemos unas gotas de colorante verde hoja y removemos hasta que el color quede igualado.

NOTA: Dependiendo de la intensidad de color que queramos conseguir pondremos más o menos cantidad de colorante. Recomiendo empezar poniendo muy poco, mojando la punta de un palillo en el tarrito, mezclamos con la crema y si lo queremos más oscuro añadiremos más cantidad.

Rellenar una manga desechable con la crema de mantequilla amarilla y la boquilla 1M de Wilton. En otra manga ponemos la crema marfil y una boquilla redonda lisa, por ejemplo la nº 12 de la casa Wilton. En una tercera manga ponemos la crema verde hoja y la boquilla nº 352 de la casa Wilton. Finalmente antes de colocar la crema de mantequilla blanca en la manga desechable marcamos una línea con un pincel mojado en el colorante marfil en el lateral de la misma, entonces la rellenamos y ponemos la boquilla 124 de Wilton, haciendo coincidir la parte más estrecha de la boquilla con la línea de color.


TRUCOS: Para decorar los cupcakes con la crema amarilla y la boquilla 1M he empezado haciendo el adorno desde el centro hacia la parte externa del mismo, como si formara una espiral. Después he puesto una flor de adorno y a los lados con la crema verde he formado unas hojas.

 
La decoración de los de color marfil la he hecho dibujando la espiral en sentido contrario es decir desde la parte externa del cupcake hacia el centro del mismo. Luego he puesto una flor y he formado unas hojas a los lados de la misma.


Con la crema blanca los he decorado de la siguiente forma:

Primero he untado una pequeña capa de color marfil en todos y la he extendido con una espátula. Después he ido haciendo unos semicírculos con la parte estrecha de la boquilla hacia el exterior, de esa forma la pincelada de color marfil que le hemos dado queda a la vista en el borde de la onda. Cuando he completado la primera vuelta he hecho una segunda y he terminado poniendo una flor encima y he hecho unas flores a los lados.


En los restantes he ido haciendo una onda por todo el borde y en el centro he hecho un adorno con la crema amarilla formando un rosetón y he adornado con unas hojas con la crema verde.



NOTA: Recomiendo ensayar primero sobre un papel vegetal o un plato y cuando obtengamos el resultado que nos guste lo hagamos sobre el cupcake. Siempre podemos recuperar la crema con la que hayamos hecho la prueba y volverla a introducir en la manga.
Si ensayamos antes nos da más seguridad a la hora de decorar nuestros cupcakes y además tendremos más claro el adorno que queremos realizar, así como la presión que debemos hacer con la manga.
 


 

viernes, 18 de noviembre de 2011

BULLABESA

Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de noviembre nos invita a preparar un clásico de la cocina francesa: Bullabesa.
Esta famosa sopa de pescado es típica de la Provenza francesa, especialmente de Marsella. Originariamente era una sopa que se hacía en el seno de las familias de los pescadores, así, las mujeres de los mismos usaban los pescados menos apreciados en el mercado; de aquí proviene el nombre de esta famosa sopa “boullir” (hervir) y “baisse” (desecho).
Es tal la fama de esta sopa que incluso existe una historia mitológica alrededor de ella: según cuentan, Venus, celosa de Anfitre, ofrece una bullabesa a Vulcano, evitando así el encuentro de éste con Anfitre entre las olas marinas.
Parece que la fama de esta rica sopa se debe a un inglés, Lord Brougham, Canciller del gobierno inglés, quien se encontraba en Cannes cuando se declaró una epidemia de cólera en la región y tuvo que refugiarse en una hostería de un pequeño pueblo de pescadores. Allí, la dueña, le sirvió un plato de bullabesa con los trece pescados tradicionales.
Originariamente, se preparaba la bullabesa con un pescado de roca muy apreciado hoy en día, el cabracho o rascacio. Aunque se dice que para preparar una buena bullabesa son necesarios al menos 8 tipos diferentes de pescado. La bullabesa marsellesa debe incluir al menos 4 especies de pescado: rape, congrio, capón, salmonete, san pedro o langosta. La condición principal para el éxito de esta receta será que el pescado sea fresco.
Se suele servir el caldo en una taza, el pescado y marisco en un plato y una rebanada de pan acompañada con mantequilla y ajo para acompañar. La tradición indica que debe servirse la bullabesa acompañada de la salsa rouille.

 
INGREDIENTES:
La Bullabesa según Julia Child
1 cebolla mediana picada
1 puerro grande picado
1/2 vaso de aceite de oliva
4 dientes de ajo aplastados
1/2 kg tomates troceados
Un puñado de perejil
1 cucharadita de albahaca
1 hoja de laurel
1 rama de hinojo
1 cucharadita de azafrán
1 trocito de cáscara de naranja seca
1,5 - 2 Kg entre cabezas de pescado, espinas o huesos de rape, pescado de roca, cabezas de gambas etc...
Sal y pimienta
2 litros y medio de agua
2 - 3 kg de pescado surtido y marisco (es opcional): Por cada ración he puesto: un lomo de merluza, un trozo de rape, 2 gambones, 4 almejas
 
Salsa rouille
1 huevo
150 ml. de aceite de oliva suave
1 diente de ajo pelado y sin el centro
Sal
Pimiento rojo seco (he utilizado ñora)
2 ó 3 cucharadas de caldo
2 rebanadas de pan duro
Pimentón picante
1 patata pequeña cocida (se puede cocer cuando hacemos el caldo)

 
En una olla se pone a calentar el aceite de oliva y se sofríe la cebolla y el puerro, hasta que estén transparentes.
Se añade el ajo y el tomate, se sube el fuego y se mantiene así unos 5 minutos. Pasado este tiempo se añade el agua, las hierbas, el azafrán, la cáscara de naranja, la sal, la pimienta y el pescado, cabezas y espinas. Se pone a fuego medio durante unos 30-40 minutos, dejando que se cocine sin cubrir la olla en ningún momento.
Pasado este tiempo se cuela el caldo, presionando sobre espinas y pescado para que suelten bien el jugo. Se prueba de sal y se aparta en otra olla.
Se pone la olla con el caldo limpio a fuego medio y se añade la merluza y el rape. Se mantiene a ese fuego durante unos 10-15 minutos, dependiendo de lo grandes que sean los trozos de pescado. Pasado ese tiempo se ponen los gambones, dejamos cocer 2 minutos e incorporamos las almejas, mantenemos al fuego 2 minutos más o hasta que se abran. Entonces tendremos nuestra sopa bullabesa lista.
Se separa el pescado y el caldo. Servimos inmediatamente acompañado de pan y de la salsa rouille o de alioli.
En mi caso he preferido servirlo todo junto poniendo la salsa directamente en el caldo. Podemos poner una salsera con algo más por si nos apetece añadir más cantidad

Salsa rouille
Ponemos el diente de ajo y un pellizco de sal en la batidora, trituramos. Añadimos el huevo, el aceite y ponemos el brazo en el interior apoyado en el fondo del vaso y sin moverlo empezamos a batir. Cuando veamos que empieza a ligar movemos un poco de arriba abajo para terminar de integrar el aceite. Una vez que lo tengamos listo, añadimos un pimiento rojo seco o la ñora, el caldo, el pan duro, el pimentón y la patata. Trituramos todo hasta obtener una salsa más bien cremosa.


lunes, 14 de noviembre de 2011

CREMA DE VERDURAS Y ALGO MÁS (FC)

Todos sabemos lo bueno que es tener un buen caldo para añadir a nuestros guisos, salsas, etc. Pues partiendo de esto, os voy a explicar lo que suelo hacer para aprovechar al máximo los ingredientes que le pongo a la hora de hacerlo.
Habitualmente cuando preparo un caldo de ave, además de añadirle pollo suelo añadir diferentes tipos de verduras, que además de darle sabor las suelo aprovechar para hacer una rica crema. El pollo lo utilizo para preparar croquetas o añadir unos trozos a la ensalada y de esa forma enriquecerla un poco más. El caldo lo suelo congelar o bien hago una sopa con pasta (fideos, sémola…) Es decir, se aprovecha todo!!!
Os doy estas ideas, pero estoy segura que en cada casa se le sacará partido de una u otra forma. Lo mejor es tener una olla grande y, ya que nos ponemos, hacer una buena cantidad, pero bueno a veces no tenemos previsto utilizarlo todo y con hacer menos nos sobra. Así que os voy a poner los ingredientes para una olla mediana, si queremos podemos añadir más ingredientes si lo deseamos.
Para ahorrar tiempo podemos hacerlo en olla rápida y el consumo de energía será más reducido. Con los tiempos que corren cualquier ahorro es bueno, ¿no os parece?



INGREDIENTES:
4 cuartos traseros de pollo
2 patatas
4 zanahorias
2 ramas de apio
2 puerros
1 chirivía
2 nabos
3 hebras de azafrán


Quitar la piel del pollo, de esta forma evitamos el exceso de grasa. Pelar y lavar las verduras. Ponerlo todo en la olla rápida (en mi caso Fussioncook), añadir agua suficiente para cubrir todo y algo más, poner sal y las hebras de azafrán. Programar manual al principio y cuando empiece a hervir desespumar, tapar la olla y programar menú pollo. Cuando pite estará.

Si queremos hacerlo en olla normal, le quitamos la piel al pollo, ponemos agua y un poco de sal y ponemos a hervir. Desespumamos bajamos el fuego y dejamos cocer 25 minutos. Transcurrido este tiempo subimos de nuevo el fuego, incorporamos la verdura, el azafrán y cuando comience a hervir de nuevo dejamos cocer otros 35 minutos más a fuego suave.

Dependiendo de la utilidad que vayamos a darle guardaremos en diferentes recipientes. Os cuento lo que yo hago:
Normalmente separo un poco de caldo para tener un buen fondo para guisos, salsas o para preparar una sopa con pasta (fideos finos, lluvia, sémola...)
El pollo lo guardo en un recipiente y lo utilizo como he dicho antes para desmigarlo y preparar unas croquetas o para hacer unos tacos y ponerlo en la ensalada.
Con la verdura y más o menos cantidad de caldo, según nos guste la crema espesa o más líquida, la trituro en la Thermomix o con la batidora de mano y preparo esta rica crema de verduras. Al no llevar nada frito resulta muy ligera, pero lo mejor de todo es que queda muy sabrosa.



martes, 8 de noviembre de 2011

ALBONDIGÓN

Este es uno de esos platos que viene de maravilla cuando somos muchas personas a comer, porque además se puede hacer el día antes y después calentarlo. Con estas cantidades podemos hacer 3 albondigones aproximadamente, dependiendo del tamaño que los preparemos. Si queremos hacer más o menos cantidad, con dividir o multiplicar la receta será suficiente.
Aunque para esta ocasión hice más cantidad de carne porque éramos bastantes ese día y aumenté el resto de ingredientes, la receta está explicada para hacer los que he indicado más arriba. De todas formas aunque preparemos de más nunca viene mal, porque luego acompañado de un arroz blanco o una buena pasta queda delicioso.
Como explico más abajo las especias que utilizo me las traen de Melilla y son unas bolsitas con una mezcla, pero no dice lo que lleva, ya sabéis que por esa zona hay numerosos puestos de especias a granel y se elaboran diferentes mezclas, todas ellas riquísimas. Me gusta ponerlas porque dan un sabor muy sabroso a la salsa, además de un punto picante muy suave, pero podemos quitarlas si no nos gustan.
Esta receta es de las que siempre se han hecho en la familia cuando nos juntábamos muchos y gusta tanto a pequeños como a mayores. Espero que os guste y que la disfrutéis.



INGREDIENTES:
500 gr. de carne de ternera de buena calidad picada
500 gr. de carne de cabecero de lomo picada (sale más jugosa)
4 huevos
2 dientes de ajo
Un chorrito de zumo de limón
Ralladura de limón
2 cucharadas de queso rallado
4 cucharadas de pan rallado
100 ml. de leche
Perejil picado
Sal
Pimienta negra recién molida
4 cucharadas de aceite de oliva
Un poco de harina
3 cebollas grandes
2 hojas de laurel
1 ó 2 cucharaditas de especias morunas (según nos guste más o menos fuerte)
200 gr. de champiñón
1 lata de guisantes pequeña (160-170 gr.), si lo deseamos podemos usar congelados




Ponemos la carne en un bol y añadimos los huevos, un poco de sal, pimienta negra, perejil picado, pan rallado, leche, queso rallado, los ajos picados muy menudos, zumo y ralladura de limón. Amasar para que se integre todo bien, si viéramos que queda muy blanda añadiremos un poco más de pan rallado, pero tampoco debe quedar demasiado compacta, es mejor que esté jugosa la mezcla para evitar que nos quede muy seca al cocerla.


Formar 3 albóndigas grandes (albondigones), pasar por harina y sacudir el exceso, calentar aceite de oliva en una sartén y dorar por todos los lados para que se selle bien. Reservar.



Colar el aceite y ponerlo en una cazuela, si viéramos que hace falta más añadiremos un chorrito. Picar la cebolla y sofreírla junto con el laurel y un poco de sal. Cuando esté dorada añadir las especias morunas, remover e incorporar una cucharada de harina, dorar para que se tueste un poco. Poner agua y cuando esté caliente añadir los albondigones y el jugo que hayan soltado. Dejar hervir a fuego fuerte un par de minutos y después continuar la cocción a fuego suave durante aproximadamente 45-50 minutos, vigilando que no se pegue en el fondo y dándole la vuelta de vez en cuando.



Transcurrido ese tiempo añadir el champiñón cortado en trozos y dejar cocer 10 minutos más, después poner los guisantes (si son congelados los pondremos junto con los champiñones) y dejar cocer a fuego suave durante 15 minutos más.



Si hiciera falta añadir más agua durante la cocción, es mejor que sea caliente. Procurar que quede bastante salsa, ya que de cada albondigón salen bastantes rodajas, según las hagamos más o menos gruesas. Es un plato que cunde bastante.

Una vez terminado hay que sacar los albondigones y cortarlos en rodajas, más o menos de un dedo de grosor, que iremos colocando en la cazuela para que se impregnen bien con la salsa. Servir la carne acompañada de la salsa por encima, podemos colocar más en una salsera para quien quiera añadirse más cantidad.

NOTA: No puedo especificar qué tipo de especias morunas son, porque me traen unas bolsitas que no llevan nombre. Las suelen vender mezcladas y tienen un color ocre, son muy aromáticas y pican un poquito. La verdad es que le dan un toque delicioso a la carne, pero si no tenéis poder poner pimienta negra recién molida.




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