domingo, 30 de diciembre de 2012

Speculoos


Espero que estéis disfrutando de las Fiestas y quiero aprovechar esta entrada para desearos un Feliz Año Nuevo. Espero que el 2013 llegue cargado de cosas buenas para todos y que los problemas, malos rollos y demás, puedan quedar a un lado o mejor incluso, que pasen de largo y nos afecten lo menos posible.
Os traigo la receta de estas deliciosas galletas que, con su toque especiado, las hace diferentes a otras. Los Speculoos es una especie de galleta navideña muy tradicional en Bélgica, en Holanda (donde recibe el nombre de Speculaas), así como en la cocina de Westfalia y Renania (Alemania), donde se conoce como Spekulatius. La principal característica de estas galletas, servidas en los mercados de Navidad, es que suelen tener formas o motivos que evocan la historia navideña de Nicolás de Bari.
La masa de las Speculaas crece muy poco, porque sólo contiene un poco de levadura química, por lo que tienen una estructura compacta. Es importante al hacer la masa, que la temperatura de la misma no se eleve demasiado. Generalmente se deja reposar una noche en un ambiente frío, para que el sabor de las especias impregne toda la masa.
En esta ocasión he utilizado una mezcla de azúcar muscovado, dark y light, porque me gusta mucho el sabor que aporta a estas galletas, pero se puede sustituir perfectamente por azúcar moreno de buena calidad. Para darles formas he utilizado un cortador redondo con ondas, pero podemos utilizar cualquier otro: con formas navideñas, por ejemplo. Afortunadamente hoy en día se pueden conseguir con facilidad.
En algunos lugares es fácil encontrar la mezcla de especias para la elaboración de estas galletas, pero podemos hacerla en casa perfectamente y conservarlas en un tarro hermético para otras recetas. Para ello os indico la proporción que lleva la mezcla y podéis preparar la cantidad que consideréis conveniente, con las que indico hay más que suficiente para hacer la receta, las que sobren se pueden guardar para otra ocasión.




INGREDIENTES:
Para la mezcla de especias:
8 cucharaditas de canela
2 cucharaditas de nuez moscada molida
2 cucharaditas de clavo molido
1 cucharadita de jengibre en polvo
1 cucharadita de pimienta blanca molida
1 cucharadita de cardamomo molido

Para la masa de las galletas:
175 gr. de mantequilla
75 gr. de azúcar (dark muscovado)
75 gr. de azúcar (light muscovado)
Podemos sustituirlos por 150 gr. de azúcar moreno
1 huevo
2 cucharadas de leche
250 gr. de harina
100 gr. de almendra molida
½ cucharadita de sal
1 cucharadita de bicarbonato
½ cucharadita de impulsor (levadura tipo Royal)
1 y ½ cucharadas de mezcla de especias para Speculoos


Hacemos la mezcla de especias que podemos conservar en un tarro hermético para que no pierdan el aroma y utilizar para otras preparaciones, ya que nos puede aportar un sabor delicioso a bizcochos y otras elaboraciones.
En un recipiente ponemos la harina, sal, bicarbonato, impulsor y las especias, removemos y reservamos.
Preparamos la masa, la he amasado en la KitchenAid, pero se puede hacer perfectamente en un bol con la ayuda de unas varillas eléctricas o una manual. Para ello batimos la mantequilla, a temperatura ambiente, con el azúcar durante aproximadamente 4 minutos o el tiempo suficiente como para que quede disuelta. A continuación añadimos el huevo y batimos hasta que quede integrado. Luego ponemos la almendra molida y mezclamos. Finalmente incorporamos la harina que tenemos reservada con los otros ingredientes. Mezclamos bien, añadimos las dos cucharadas de leche y cuando la masa esté homogénea la sacamos, la colocamos sobre dos hojas de papel vegetal y la estiramos con un rodillo procurando que quede nivelada, la dejaremos aproximadamente de unos 5 mm. de grosor. Para ello lo mejor es hacerlo con un rodillo de los que tienen aros medidores en los extremos, o bien con unos listones que colocaremos a ambos lados de la masa.
La dejamos en el frigorífico varias horas o mejor de un día para otro, de ese modo conseguimos que se impregne bien de los sabores de las especias y al enfriarse podremos cortar las galletas con más facilidad.
Sacamos la masa, la cortamos con unos cortadores y vamos colocando las galletas con cuidado en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. La volvemos a guardar en el frigorífico durante al menos 10 minutos, de ese modo las galletas no pierden la forma al hornearlas. Los recortes podemos amasarlos de nuevo, estirarlos con el rodillo y guardar de nuevo la masa en el frigorífico para que se enfríe antes de cortarla. Procedemos de igual forma hasta terminar con toda la masa.
Para hornear las galletas precalentamos el horno a 180º y cuando esté caliente introducimos la bandeja y horneamos durante 15 minutos. Cuando las saquemos del horno, las dejaremos enfriar en la misma bandeja durante unos minutos y a continuación las vamos colocando sobre una rejilla hasta que se enfríen completamente. Podemos conservarlas en una caja metálica o en un bote hermético, donde aguantan perfectamente varios días.




lunes, 17 de diciembre de 2012

Cupcakes de manzana y canela


Cuando llega la Navidad apetece mucho hacer dulces y platos diferentes para poder sorprender a nuestros invitados. Adornamos la casa, la mesa y porque no, las decoraciones de nuestras recetas. En esta ocasión se trata de unos cupcakes que hemos vestido acorde con las fechas que se aproximan.
Hoy en día podemos obtener mucha información e ideas estupendas a través de los diferentes blogs. En este caso la idea y receta (aunque un poco modificada) vienen de la mano de Raquel del blog Midulce hogar, a través de sus talleres.
Como a mí no me gustan los postres excesivamente dulces y hemos de reconocer que los cupcakes resultan un poco empalagosos (al menos para mí), la receta está modificada adaptándola a mi gusto. Para ello he quitado una parte de azúcar a la masa y otra a la crema. La única precaución que hay que tomar para que esta última quede bien y tenga una textura adecuada para manipularla con la manga pastelera, es batirla durante el tiempo que indico, e incluso un poco más. De ese modo quedará perfecta y obtendremos una buttercream un poco menos dulce. Espero que os gusten, el sabor de manzana y canela los hace deliciosos.




 INGREDIENTES:
Para 12 cupcakes
115 gr. de mantequilla
140 gr. de azúcar
3 huevos L
200 gr. de harina
1 y ½ cucharadita de levadura química (tipo Royal)
¼ cucharadita de sal
1 cucharadita de pasta de canela (he utilizado de la marca Home Chef) *
1 manzana golden
100 ml. de leche

* Si no disponemos de pasta de canela podemos sustituirla por 1 cucharadita de canela en polvo. Lo que haremos entonces será tamizarla junto con la harina, levadura y sal.

Para el buttercream:
200 gr. de mantequilla
300 gr. de azúcar glas
4 cucharadas de leche
2 cucharaditas de pasta de manzana verde (he utilizado de la marca Home Chef)
Unas gotas de colorante verde (opcional)
Fondant para las decoraciones. Bolitas plateadas y doradas o bien de colores, purpurina de uso alimentario. Podemos optar por decorarlos como más nos guste.

Para hacer los cupcakes:
Tamizar harina, levadura química, sal y reservar.
Batimos la mantequilla que deberá estar a temperatura ambiente (punto pomada) durante 1 minuto. Incorporamos el azúcar y seguimos batiendo hasta que la mezcla quede bien cremosa y haya aumentado el volumen. Añadimos los huevos, que deberán estar a temperatura ambiente, de uno en uno, batiendo bien antes de añadir el siguiente. Si fuera necesario con una lengua limpiamos los laterales del bol. Incorporamos la pasta de canela y batimos un poco.
Seguidamente con la batidora a baja velocidad añadimos la mezcla de harina reservada y la leche. Lo haremos en 5 adiciones alternando harina y leche, comenzando y terminando por la harina. No debemos batir en exceso, es preferible terminar de incorporar la harina que no esté totalmente integrada con una espátula. Finalmente pelamos y rallamos la manzana con un rallador fino, la añadimos y removemos un poco para distribuirla por la masa.
Precalentamos el horno a 170º (calor arriba y abajo). Colocamos unos papeles en un molde metálico para evitar que se deformen al hornearlos. Llenamos con una cuchara hasta ¾ partes de capacidad. Introducimos la bandeja en el horno y horneamos durante 20 minutos. Como siempre digo, el tiempo puede variar de un horno a otro. De todas formas no debemos abrir la puerta durante el horneado, ya que la masa no subiría adecuadamente. Cuando haya transcurrido el tiempo, comprobamos con un cake tester o una aguja si están hechos. Si sale limpia estarán, de lo contrario dejaremos un poco más sin pasarnos con el tiempo para que no se nos resequen.
Los dejamos enfriar en el mismo molde sobre una rejilla durante 5 minutos, transcurrido el tiempo los sacamos con cuidado y los colocamos directamente sobre la rejilla hasta que se enfríen por completo.

Para hacer la crema:
Ponemos en el bol de la batidora la mantequilla a temperatura ambiente (punto pomada) el azúcar glas tamizado y la leche. Empezamos batiendo a velocidad baja para evitar que el polvo del azúcar suba mucho y cuando empiece a integrarse le aumentamos la velocidad y batimos al menos durante 5 minutos, hasta que quede bien cremosa y haya doblado el volumen. A continuación incorporamos la pasta de manzana y batimos hasta que se integre. La pasta de manzana aporta un toque de color a la masa, pero si queremos que tenga un tono más intenso le podemos poner unas gotas de colorante verde en gel o pasta.
Ponemos la crema en una manga pastelera con boquilla rizada (podemos utilizar la boquilla 2D de Wilton, la 1M o cualquier otra rizada que tengamos a mano). Adornamos nuestros cupcakes y podemos terminar con algún adorno hecho con fondant y unas bolitas. En este caso he hecho algunas decoraciones navideñas.




jueves, 13 de diciembre de 2012

Angelitos de Navidad - Galletas decoradas

Hoy en día con todo lo que podemos ver en los diferentes blogs podemos preparar unas galletas bien bonitas. Tenemos toda la información a nuestro alcance y en las tiendas que hay online podemos adquirir todo lo necesario para decorarlas.
Ahora que se acercan las Navidades apetece mucho decorar galletas, que incluso nos pueden servir para decorar el árbol. Tan solo con hacerles un pequeño agujero en la parte superior de cada galleta, con una cañita de las que utilizamos para beber y pasar una cinta, una vez decoradas y secas,  las podemos colgar en el mismo.
En esta ocasión he hecho unos angelitos y los he decorado con los tonos que os indico más abajo, pero podéis utilizar los colores a vuestro gusto. Espero que os gusten.





INGREDIENTES:
250 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
250 gr. de azúcar glas tamizada
1 huevo XL a temperatura ambiente
2 cucharaditas de extracto de vainilla
600 gr de harina tamizada
Una pizca de sal
Un chorrito de leche para ligar la masa (2 ó 3 cucharadas)

Con estas cantidades salen entre 30 ó 40 galletas, dependiendo del tamaño de los cortadores.

Preparación en KitchenAid, se puede hacer con un batidor de varillas y también a mano, sin ningún problema:
En primer lugar tamizamos el azúcar glas y reservamos. A continuación tamizamos la harina con la sal y reservamos.
Ponemos la mantequilla y el azúcar glas tamizado en un cuenco hondo y batimos hasta que tenga una consistencia cremosa. Añadimos el huevo y batimos hasta que esté integrado, ahora será el momento de poner el extracto elegido en este caso será vainilla, mezclamos. Si viéramos que la masa tiene un aspecto de estar cortada no pasa nada.
Ahora vamos incorporando la harina que hemos tamizado con la sal, lo haremos en dos o tres veces, batiendo solo lo justo. Cuando tengamos toda la harina obtendremos una masa arenosa, que empieza a desmigarse, es el momento de poner la leche para que así se ligue mejor, amasar hasta que esté integrada. La masa está casi lista, la sacamos del bol y con las manos la terminamos de unir.
La dividimos en dos, colocamos uno de los trozos entre dos láminas de papel vegetal para estirarla con el rodillo hasta dejarla con un grosos de 5 ó 6 mm. Lo mejor para que la masa nos quede igualada, es disponer de un rodillo con aros regulables en altura. Si no disponemos de uno, podremos utilizar unos palitos de esa altura y poner uno a cada lado de la masa, para obtener el mismo resultado. Debe quedarnos una superficie bien lisa, sin ningún tipo de ondulación, para que las galletas nos queden perfectas. Cuando esté lista la colocamos sobre una bandeja, para evitar que se nos deforme y la guardamos en el frigorífico durante al menos 2 ó 3 horas, de este modo será más fácil cortarlas después. Hacemos lo mismo con el otro trozo y guardamos también en el frigorífico.
Transcurrido el tiempo cortaremos la masa con nuestros cortadores y con mucho cuidado la depositamos en la bandeja del horno forrada con papel vegetal. Debemos dejar un espacio entre cada galleta. La masa restante podemos volver a unirla y estirarla, pero deberemos guardarla en el frigorífico durante al menos 15 minutos antes de volver a cortar con los cortadores. Hacemos lo mismo hasta terminar con toda la masa. Es muy importante que la masa esté fría para que no pierdan la forma durante el horneado.
Precalentamos el horno a 180º y horneamos durante 10-12 minutos, no hay que tenerlas durante más tiempo. Sacamos la bandeja del horno y esperamos durante 5 minutos, ya que las galletas recién horneadas están un poco blandas, pero en cuanto se enfrían un poco endurecen. Transcurrido este tiempo las pasamos con cuidado con una espátula a una rejilla, para que se terminen de enfriar antes de decorarlas. Si no las vamos a decorar por el momento, podemos guardarlas en una caja de metal, pero cuando estén totalmente frías.



Para la glasa necesitamos:
Claras pasteurizadas (de venta en Mercadona)
Azúcar glas industrial (no vale el podamos hacer en casa)
La punta de una cucharita pequeña de crémor tártaro
Podemos utilizar un aroma que nos guste, pero deberá ser transparente para que no le de color a la glasa.

La proporción que hay que utilizar es de 200 gr. de azúcar por cada clara de huevo, dependiendo del lugar donde estemos y de la humedad ambiente es posible que se necesite algo más.

NOTA: Con 3 claras tendremos suficiente para decorar todas estas galletas.

Glasa de delineado
Preparación en KitchenAid, aunque se puede hacer con un batidor de varillas perfectamente:
Comenzaremos haciendo la glasa de delineado, para ello ponemos en el bol de nuestra batidora las claras que vamos a necesitar (siempre es mejor hacer cantidad de más, pues luego puede costar mucho conseguir los mismos colores). Añadimos el crémor tártaro y batimos un poco con la pala.
A continuación paramos la máquina y añadimos la tercera parte del azúcar glas tamizado y comenzamos a batir a velocidad baja (es mejor hacerlo así para evitar que se formen muchas burbujas). Vamos añadiendo más azúcar a cucharadas y continuamos batiendo, cuando tengamos aproximadamente la mitad del azúcar incorporado y en el caso de que queramos aromatizar nuestra glasa, añadiremos el aroma deseado. Debemos tener la precaución de que sea transparente, para evitar que nos cambie el color de las claras. Por poca cantidad de aroma que pongamos siempre afectará la consistencia de la glasa, por ello es mejor hacerlo a mitad para luego terminar de incorporar el resto del azúcar y conseguir la textura deseada.
Conforme vayamos añadiendo azúcar veremos que las claras se van volviendo brillantes y más blancas, seguimos añadiendo azúcar hasta que consigamos una consistencia firme y que la glasa no se caiga de la pala. Esta sería la textura del delineado, que podemos comparar con la de una pasta de dientes.
Para saber si está con la consistencia deseada podemos hacer una prueba:
Cogemos una cucharada de glasa y la dejamos caer sobre el resto que tenemos en el bol, cuando al contar hasta 10 la superficie vuelva quedar lisa estará lista. Después de esto batiremos siempre a velocidad baja, para evitar burbujas, durante al menos 8 minutos más. De esta forma conseguiremos que tenga más brillo. No debe quedar excesivamente espesa porque no se quedaría pegada a la galleta.
Después la vamos colocando en tantos boles como colores vayamos a utilizar y con un palillo cogeremos un poco de colorante en pasta (nunca líquido, pues podría afectar a la textura de la glasa) para darle el color deseado. Es mejor empezar por una cantidad muy pequeña e ir añadiendo en el caso de que queramos un tono más intenso. Movemos con una cucharita hasta que consigamos que el color quede uniforme. Después de esto pondremos una boquilla lisa del número 2 ó 3 de Wilton en una manga y la rellenaremos.

Glasa de relleno
Preparación en KitchenAid, aunque se puede hacer con un batidor de varillas también:
Podemos prepararla partiendo de la glasa de delineado, añadiendo cucharaditas de agua, hasta conseguir la consistencia de una cola de carpintero, es decir un poco más líquida que la de delineado. Pero si lo preferimos la podemos hacer desde el principio.
Para ello haremos lo mismo que hemos hecho para hacer la glasa de delineado, pero pararemos de añadir azúcar cuando veamos que tiene la consistencia de una cola de carpintero.
Para saber si está con la consistencia deseada podemos hacer una prueba:
Cogemos una cucharada de glasa y la dejamos caer sobre el resto que tenemos en el bol, cuando al contar hasta 5 la superficie vuelva quedar lisa estará lista. Entonces batimos unos 8 minutos más a velocidad baja, para evitar burbujas y conseguir que quede más brillante.
Para dar color hacemos lo mismo que con la glasa de delineado y ponemos tantos boles como colores queramos hacer. Comenzaremos mojando la puntita de un palillo en el color deseado, siempre hay que empezar por poca cantidad, ya que así podemos poner más en el caso de que nos guste más intenso. Después vamos rellenando unos biberones de plástico para que nos sea más fácil rellenar las galletas.
Si vamos a utilizar blanco es mejor teñir la glasa, porque la clara siempre tiene algo de tono y con un colorante blanco conseguimos un mejor tono.

NOTAS:
Siempre hay que utilizar colorantes en gel o pasta, ya que los líquidos afectan a la textura de la glasa. En este caso he utilizado estos: VINE de Squires Kichen para el verde, TANGERINE/APRICOT de Sugarflair para el color naranja, CHESTNUT de Sugarflair para el pelo y BLANCO de Wilton para el color blanco.
Necesitaremos también para hacer las caras un poco de fondant blanco que teñiremos con un poco de colorante IVORY (marfil) de Wilton.
Para los coloretes de la cara utilizaremos un tono rosa en polvo y para pintar los adornos brillantes utilizaremos purpurina plateada y dorada a la que añadiremos unas gotas de ginebra o de wodka.
Necesitaremos también unas bolitas para decorarlas.
Si tenemos que modificar el color y queremos añadir más colorante, no debemos introducir el mismo palillo que hemos usado en el tarrito, ya que podemos contaminarlo y se podría estropear. Cada vez que tengamos que poner color usaremos un palillo nuevo.




lunes, 10 de diciembre de 2012

Bundt cake con frutas escarchadas


Hoy se abre una nueva ventana del Calendario de Adviento de Whole Kitchen. Si no las habéis visto os animo a que os paséis a ver todas las que se han ido abriendo hasta hoy y que continuarán haciéndolo hasta el día 24 de Diciembre. En cada una podemos encontrar recetas diferentes para estas Fiestas que tan cerca tenemos.
El Calendario de Adviento es un símbolo de la estación de Adviento, celebrada en diciembre cerca de las Navidades. Es un calendario de "cuenta-atrás" desde el 1 de diciembre hasta el 24 de diciembre Nochebuena. Suele elaborarse para los niños y tiene forma de "conteo" para saber cuanto falta antes de Navidad. Aquí podéis leer más acerca de sus orígenes.
Cuando hace unos días recibí la invitación de las chicas de Whole Kitchen para participar en el Calendario de Adviento me llevé una alegría enorme. Desde hace tiempo sigo su blog y participo en los retos que nos proponen mensualmente, me parece una forma de conocer la gastronomía de otros países. Están haciendo un gran trabajo a través de su blog desde el que nos dan a conocer muchas y diversas cosas  relacionadas con la cocina.
Por eso al recibir el correo de Silvia invitándome a participar no pude negarme. Me ha hecho mucha ilusión que este año contaran conmigo para formar parte de este bonito Calendario, en una de las ventanas que cada día nos descubren una receta maravillosa. Espero estar a la altura y que guste la elección que he hecho.


Las frutas escarchadas para mí siempre han ido ligadas a la Navidad, es en esta época cuando mayor consumo hacemos en todas las casas. Mi madre siempre las utilizaba en algunos de sus postres y platos navideños. Me gusta mucho colocarlas junto al turrón y los frutos secos, no solo adornan perfectamente las bandejas, sino que resultan deliciosas.
Por eso pensé en hacer este Bundt cake aprovechando que tengo el molde de corona de Navidad que me regalaron y que me parecía muy apropiado para la ocasión. Poner un trozo de este rico bizcocho en nuestras mesas, con ese toque de Cointreau y el sabor de las frutas escarchadas, me parece una buena idea. La verdad es que ha resultado delicioso.
Desde aquí quiero dar las gracias a Beatriz y a Silvia por contar conmigo, ha sido un placer formar parte de este Calendario de Adviento.




INGREDIENTES:
250 gr. de mantequilla
300 gr. de azúcar
4 huevos
350 gr. de harina
1 y ½ cucharadita de levadura química (tipo Royal)
¼ de cucharadita de sal
200 ml. de buttermilk *
1 cucharadita de extracto de vainilla
2 ó 3 cucharadas de Cointreau (al gusto)
140 gr. de fruta escarchada

* Si no encontramos buttermilk podemos prepararlo de la siguiente manera: Ponemos 200 ml. de leche en un vaso y le añadimos 1 cucharada de zumo de limón, removemos y dejamos reposar unos 10 minutos. Tendrá la apariencia de leche cortada o yogur muy líquido, pero ésta es la textura que tiene el buttermilk.

Precalentamos el horno a 170º.
Tamizamos la harina junto con la levadura y la sal. Reservamos.
En el bol de nuestra batidora ponemos la mantequilla, que deberá estar a temperatura ambiente, la batimos durante un minuto. Añadimos el azúcar y continuamos batiendo durante 5 minutos hasta que adquiera un aspecto cremoso y haya aumentado de volumen.
Incorporamos los huevos, que deberán estar a temperatura ambiente, de uno en uno, es decir incorporaremos el primero y cuando se haya integrado, añadiremos el segundo y cuando se integre el tercero.
Seguidamente vamos a poner la harina que teníamos reservada y el buttermilk, esta operación la haremos alternando ambos ingredientes. Comenzaremos por añadir una tercera parte de la harina, batimos y a continuación pondremos la mitad del buttermilk. Continuamos batiendo y añadiendo el resto, terminando por la harina.
Incorporamos el extracto de vainilla y el Cointreau batimos un poco para que se integren. Partimos la fruta escarchada en trocitos pequeños, la añadimos y removemos con suavidad con una espátula para que se mezcle por la masa.
Cogemos el molde bundt y lo untamos con mantequilla o con spray desmoldante, procurando que queden bien impregnados todos los huecos del molde, esto ayudará a desmoldarlo adecuadamente. Volcamos la masa en el interior y le damos unos golpes al molde para que llegue a todas las hendiduras. Introducimos en el horno que tendremos precalentado a 170º y horneamos durante 50 minutos. Transcurrido este tiempo pinchamos con una aguja o con un cake tester y si sale limpio estará horneado, de lo contrario dejaremos unos minutos más.
Cuando lo saquemos del horno lo dejamos enfriar dentro del molde sobre una rejilla durante 10 minutos. Después lo desmoldamos y lo dejamos sobre la misma rejilla para que se termine de enfriar.



sábado, 8 de diciembre de 2012

Ensalada de escarola con manzana, zanahoria, queso y nueces


Las ensaladas son siempre un entrante delicioso para cualquier comida o cena. Podemos variarlas de muchas formas y adaptarlas a nuestro gusto. Esta ensalada la hago desde hace muchos años, pero no la tenía publicada en el blog. Me gusta mucho el toque amargo de la escarola y combinada con el resto de ingredientes queda deliciosa.
En este caso he utilizado una manzana Granny Smith, son esas verdes ácidas tan ricas, pero si lo preferís se puede hacer perfectamente con una Golden o cualquier otra que os guste más. He intentado poner las cantidades, pero podemos adaptarlas a nuestro gusto y añadir más o menos de cualquiera de los ingredientes, según se prefiera.
Esta ensalada me parece ideal para estas fechas navideñas que vienen, parece que con tanta comida se agradece mucho disfrutar de un plato fresco. Aunque sabéis como me gusta a mí, tomarla sencillamente para una cena, es muy completa y sana.
Así que si queréis tomar nota puede venir perfectamente para compensar los excesos de estas Navidades y disfrutar de una cena un poco más liviana, aunque muy rica.





INGREDIENTES:
200 gr. de escarola limpia
2 zanahorias
1 manzana Granny Smith (verde ácida) o una Golden
125 gr. de queso fresco
30 gr. de nueces (pesadas en limpio)

Para la vinagreta:
4 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de vinagre de manzana
1 cucharadita de mostaza
Una pizca de sal
Un poco de pimienta molida (he utilizado la de mezcla de pimientas)


Si compramos la escarola en bolsas la tendremos lista para preparar la ensalada en un momento, de lo contrario lavaremos las hojas y las escurriremos muy bien con una centrifugadora de vegetales.
Pelamos las zanahorias, las lavamos y hacemos láminas con un pelador.
Cortamos el queso en dados. Partimos las nueces en trozos.
Lavamos y cortamos la manzana en trozos, prefiero dejarla con la piel, pero eso será a gusto de cada uno.
Ponemos todos los ingredientes en un bol y mezclamos.

Preparación de la vinagreta:
Ponemos todos los ingredientes en un bol y con un batidor pequeño o con tenedor batimos para emulsionar y que queden ligados los ingredientes. Servimos por encima de la ensalada y removemos un poco.




miércoles, 5 de diciembre de 2012

Magdalenas con leche evaporada


Las magdalenas son una magnífica opción para disfrutar de un buen desayuno o merienda y estas quedan deliciosas. El otro día encontré esta receta aquí y me parecieron irresistibles. Las preparé y no me defraudaron en absoluto, quedan deliciosas. La receta es muy parecida a cualquiera que podamos tener, pero en lugar de llevar leche normal están hechas con leche evaporada, esa es la única diferencia con respecto a las otras.
Probarlas porque quedan riquísimas y ya sabemos que aguantan perfectamente varios días, bueno eso es en el caso de que os duren tanto.



INGREDIENTES:
260 gr. de huevos (unos 5 huevos, deben de llevar la misma cantidad que de azúcar)
260 gr. de azúcar
Ralladura de 1 limón
100 ml. de leche evaporada ideal
260 gr. de aceite de girasol o de oliva suave
1 sobre de levadura química (tipo Royal)
360 gr. de harina

Con estas cantidades me han salido 24 magdalenas de un tamaño normal. Dependiendo de la medida de las cápsulas que utilicéis podrá variar la cantidad. Para que os hagáis una idea para rellenarlas he utilizado una cuchara de las de helado de 5 cm. de diámetro (como las que se utilizan para rellenar los cupcakes).

Precalentar el horno a 230º
En un bol añadimos los huevos y el azúcar. Batimos con la ayuda de una batidora de varillas o un robot de cocina, hasta que veamos que la masa esté esponjosa, pálida y haya duplicado su volumen (el éxito de estas magdalenas consiste en añadir aire a la masa y esto sólo lo vamos a conseguir batiendo muy bien estos ingredientes). Cuando estemos en la mitad del batido, añadimos la ralladura de limón y seguimos batiendo hasta completar el tiempo.
A continuación incorporamos la leche evaporada y el aceite, batimos bien hasta que nuestra masa esté homogénea.
Finalmente añadimos la harina y la levadura tamizadas. Volvemos a batir hasta que nos quede integrada uniformemente. Dejamos reposar nuestra masa de magdalenas durante 5 minutos.
Cogemos un molde metálico de los que llevan huecos, para evitar que al hornearlas se nos deformen, ponemos las cápsulas de papel y rellenamos las mismas hasta un tercio de su capacidad. Espolvoreamos con un poco de azúcar.
El horno lo habremos precalentado a 230º, introducimos nuestro molde y justo en ese momento bajamos la temperatura a 200º. Las horneamos en la parte baja del horno entre 15-18 minutos, aproximadamente. Pinchamos con una aguja o con un cake tester y si sale limpio estarán cocidas, de lo contrario dejaremos un par de minutos más, pero sin pasarnos para que no nos queden resecas.





domingo, 2 de diciembre de 2012

Calabacines rellenos de carne y verdura


Me encantan las verduras y si éstas van rellenas se convierten en un plato muy completo. En este caso encontré unos calabacines redondos y los preparé con un relleno de carne y verdura. Igualmente podemos hacer la receta con calabacines alargados e incluso con unas berenjenas.
Prefiero las verduras “al dente”, es decir no me gusta cocinarlas demasiado, de esa forma mantienen mejor sus propiedades y no pierden el bonito color que tienen. Pero comprendo que hay personas a las que les puede gustar más hechas, por lo que especifico los tiempos para prepararlas de una y otra forma. De esa manera conseguiremos unos calabacines más enteros o más blandos a la hora de comerlos, según nuestras preferencias.
Lo que está claro es que cualquiera que sea nuestra elección estamos ante un plato delicioso y completo, como he dicho antes. Os dejo con la receta y espero que os guste.


 



INGREDIENTES:
6 calabacines
½ Kg. Carne picada (mitad ternera y mitad cerdo)
2 dientes de ajo
2 cebolletas tiernas
2 zanahorias
2 ramas de apio
6 champiñones
3 tomates maduros medianos
2 ó 3 cucharadas de aceite de oliva
Sal, pimienta negra

Para la bechamel:
1 cucharada de harina
1 cucharada de mantequilla
300 ml. de leche
Un pizca de sal
Una pizca de nuez moscada
Una pizca de pimienta negra

Para gratinar:
Queso emmental rallado
Unos daditos de mantequilla

Cortamos la parte superior de los calabacines y con mucho cuidado vaciamos el interior con una cucharita vaciadora. Reservamos lo que hemos vaciado.
Ponemos una cazuela con agua y un poco de sal al fuego y cuando comience a hervir escaldamos los calabacines con su tapa. Debemos tener la precaución que nos queden flotando con la abertura hacia arriba y que esta parte no entre en contacto con el agua, ya que como es más fina se nos podría romper. Los tenemos durante 3 ó 4 minutos dependiendo de si nos gustan más o menos cocidos. En mi caso los tuve 3 minutos para que quedaran más enteros o “al dente”, sacamos y ponemos a escurrir.
Colocamos una sartén al fuego con el aceite de oliva. Picamos finamente el ajo y cuando el aceite esté caliente lo doramos. Seguidamente añadimos la cebolleta que habremos picado muy pequeña, una pizca de sal y la vamos sofriendo. Cuando hayan transcurrido dos minutos añadimos la zanahoria cortada en trocitos pequeños y la rehogamos junto con la cebolla para que se vaya ablandando. Troceamos el apio bien pequeño y lo incorporamos, picamos el interior de los calabacines que hemos vaciado y lo agregamos. Vamos sofriendo todo junto y cuando veamos que el calabacín está blandito y se haya evaporado parte del agua que haya soltado, añadimos los champiñones que habremos partido en trocitos pequeños también. Rehogamos un minuto e incorporamos la carne picada, ponemos un poco de pimienta negra recién molida y una pizca más de sal, sofreímos durante dos minutos removiendo para que se vaya mezclando con todas las verduras y añadimos el tomate rallado Dejamos cocinar todo junto durante 10 ó 12 minutos a fuego suave, removiendo de vez en cuando. Cuando haya transcurrido el tiempo apagamos el fuego y reservamos.

Para hacer la bechamel:
Ponemos un cazo en el fuego y añadimos la cucharada de mantequilla, cuando se haya derretido incorporamos la harina y rehogamos bien para tostarla un poco y evitar que sepa a cruda. Vamos añadiendo la leche poco a poco y removiendo con cuidado para que no nos queden grumos. Ponemos una pizca de sal, otra de pimienta negra y otra de nuez moscada, dejamos que se cocine la bechamel a fuego suave durante 3 ó 4 minutos, removiendo sin parar para que no se nos pegue al fondo y cuando esté bien fina la retiramos del fuego. Si nos quedara muy espesa le podemos añadir un poco más de leche.

Seguidamente ponemos en un bol el relleno que hemos hecho y le añadimos 8 cucharadas de bechamel, removemos todo junto para que se integren bien todos los ingredientes. Vamos rellenando los calabacines y los colocamos en una fuente apta para el horno. Ponemos sobre los mismos un poco de queso emmental rallado y un par de daditos pequeños de mantequilla. Colocamos las tapas de los calabacines en la misma bandeja.
Precalentamos el horno a 180º y horneamos durante 30-35 minutos. Si preferimos que los calabacines queden al dente los tendremos 15-20 minutos. En mi caso he escogido la segunda opción para que me estuvieran más enteros.



En estas fotos podéis ver todo el proceso de preparación.




miércoles, 28 de noviembre de 2012

Pechuga de pollo con champiñones y salsa de mostaza y curry


Las pechugas de pollo pueden resultar un poco secas si nos pasamos de tiempo al cocinarlas. Pero si las hacemos en su punto justo y las acompañamos de una rica salsa resultan deliciosas.
La salsa que acompaña este plato podemos adaptarla a nuestro gusto y ponerle más cantidad de especias para hacerla más potente. Con las las cantidades que especifico ha quedado una salsa sabrosa, pero suave al mismo tiempo. He utilizado champiñones, pero ahora estamos en plena temporada de setas y podemos utilizar las que más nos gusten.
Como acompañamiento he elegido un arroz salvaje que combina perfectamente con los sabores del plato, pero con un arroz basmati también puede quedar muy bien. Lo que no cabe duda es que en su conjunto se trata de un plato delicioso y muy completo.




INGREDIENTES:
2 ó 3 pechugas de pollo, dependiendo del tamaño
1 cebolla tierna
6champiñones
½ cucharadita de mostaza en polvo (al gusto)
½ cucharadita de curry (al gusto)
125 ml. de vino de oporto
1 bote de leche evaporada ideal (410 gr.)
2 cucharadas de harina
Pimienta negra recién molida
Sal
3 cucharadas de aceite de oliva
Menta picada para espolvorear

Para el arroz:
2 bolsitas de arroz salvaje
1 cucharada de aceite de oliva
1 anís estrellado
2 clavos
Sal


Cortamos las pechugas en 3 filetes cada una, en total obtendremos 6 filetes, que nos quedarán con un buen grosor para evitar que nos queden secas al cocinarlas. Si las pechugas no son muy grandes las cortaremos en dos, pero entonces utilizaremos 3 unidades. Salpimentamos por ambos lados y espolvoreamos un poquito de harina, pero no demasiada.
En una cazuela ponemos el aceite y doramos las pechugas a fuego muy fuerte para sellarlas, como mucho 1 minuto por cada lado, para evitar que se cocinen en exceso, ya que luego deben terminar de hacerse en la salsa. Las retiramos y reservamos.
En la misma cazuela incorporamos la cebolla troceada muy finamente y un poco de sal. Al hacerlo todo en el mismo recipiente recuperamos los jugos que hayan quedado en el fondo al dorar las pechugas y nos quedará más sabroso. Sofreímos a fuego suave para que la cebolla se vaya dorando. Mientras tanto cortamos los champiñones en láminas y cuando veamos que la cebolla empieza a tomar un color dorado los incorporamos y rehogamos todo junto durante un minuto.
A continuación añadimos la mostaza, el curry y una cucharadita de harina, de ese modo la salsa quedará más cremosa, si nos gusta más líquida no se la pondremos. Removemos y sofreímos un momento para que se tuesten estos ingredientes, pero sin pasarnos para que no se quemen las especias. Seguidamente añadimos el vino de oporto y dejamos reducir un poco para que el alcohol se evapore. Incorporamos la leche evaporada y dejamos reducir durante dos minutos a fuego no muy alto.
Comprobamos el punto de sal y rectificamos si hiciera falta. A continuación introducimos las pechugas que teníamos reservadas y dejamos cocer todo junto durante dos minutos a fuego suave, removiendo el recipiente para evitar que se nos pegue al fondo.

Servir acompañado de un arroz, en este caso he escogido un arroz salvaje que le va muy bien a estos ingredientes. He utilizado uno que venden en bolsitas que resulta muy cómodo de preparar. Lo he cocido durante 25 minutos en agua hirviendo a la que le he puesto un poco de aceite, sal, un anís estrellado y dos clavos, para que aporten aroma al agua de cocción.

Para montar el plato he utilizado un molde untado en aceite para formar unos flanecitos con el arroz, he servido las pechugas y he espolvoreado con menta picada, que le aporta un toque fresco al conjunto.

Aquí tenéis detallado el proceso de elaboración de la receta.


lunes, 26 de noviembre de 2012

Pan perdido


Hoy es día de publicación del Reto Tía Alia y cada mes va aumentando en número de participantes. Comenzó con un número reducido de personas al que, poco a poco, se van incorporando más. Si queréis participar aquí podéis ver la forma de hacerlo.
Carmen cada mes nos propone dos nuevas recetas: una dulce y otra salada, para elaborar la que más nos guste. Todas estas recetas forman parte del recetario de su tía-abuela Alia y están recopiladas en un librito, cuyas hojas mecanografiadas están sujetas con un cordón.
En esta ocasión he preparado la receta dulce, un postre muy similar a las torrijas, pero con resultado diferente, por el vino Málaga que lleva. Este vino es una variedad de vino generoso con denominación de origen, producido en la provincia de Málaga. La denominación de origen ampara vinos generosos elaborados principalmente con uvas Moscatel y Pedro Ximénez (Fuente Wikipedia).
He intentado ceñirme a la receta, como podéis comprobar en la foto de la receta no hay cantidades, como pasa en muchas de las recetas que tenemos de nuestras madres y abuelas. Pero una vez la he preparado os pongo todas la medidas de los ingredientes utilizados, para que os resulte más fácil su preparación.
Para mi es un placer participar en este Reto y espero poder seguir haciéndolo. Espero que os guste mi aportación.




INGREDIENTES:
8 rebanadas de pan
3 huevos
200 ml. de vino Málaga
125 ml. de leche
4 cucharadas soperas de azúcar
1 cucharadita de canela molida
Aceite de girasol o de oliva suave

De una barra de pan cortamos las rebanadas con forma ovalada de un dedo de grosor. Separamos las claras y yemas de dos de los huevos. En un bol ponemos las dos yemas, el vino y la leche de leche, removemos para que todo se mezcle bien y las yemas se disuelvan. Cogemos el pan y lo ponemos en una fuente, vertemos la preparación por encima y dejamos que se empapen bien por ambos lados durante 15 minutos.
Batimos las dos claras que hemos reservado junto con el huevo restante. Ponemos una sartén al fuego con aceite suficiente para freír, cuando esté caliente vamos pasando las rebanadas por las claras y el huevo batido y las freímos por ambos lados, hasta que tengan un color dorado.
Preparamos una mezcla con el azúcar y la canela. Vamos rebozando las rebanadas que hemos ido friendo y servimos.





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