miércoles, 16 de abril de 2014

Bizcochitos de té matcha con pepitas de chocolate


Se trata de unos bizcochos en versión individual a los que he añadido pepitas de chocolate negro, ya que considero que combina muy bien con el té matcha. Son muy sencillos de elaborar, así que en un momento podemos disfrutar de un estupendo dulce para el desayuno o la merienda. Si preferís hacerlo en un molde grande tendréis que modificar la duración del horneado, para de ese modo ajustarlo al tamaño del molde que vayáis a utilizar. En esta ocasión he utilizado un molde de silicona que tiene unos huecos para bizcochitos de 5 x 7 cm. porque me apetecía hacerlos individuales. La receta está sacada de la unión de varias que he ido leyendo, ya que en unas me parecía que llevaba demasiada cantidad de azúcar, en otras mucha mantequilla..., así que en base a los bizcochos que suelo preparar, la he adaptado a mi gusto. Si queréis intensificar el color verde de bizcocho podéis ponerle unas gotas de colorante alimentario verde, mejor si es en pasta o gel. En mi caso no las he puesto, por eso el color no es demasiado intenso, pero lo importante es el sabor sutil del té que junto con el chocolate queda francamente bueno.


El Matcha es un té verde molido empleado en la ceremonia japonesa del té y tiene su origen en la China de tiempos de la dinastía Song. En el año 1191, el monje budista Eisai trajo el té molido al Japón, con la introducción del budismo (Zen). Con el tiempo, el té molido fue desapareciendo en la China, sin embargo arraigó en el Japón gracias a las costumbres de los monasterios budistas. Más tarde, las clases altas de la sociedad japonesa adoptaron este té, entre los siglos XIV y XVI.


La preparación del matcha comienza varias semanas antes de su cosecha. Primero se cubren las plantas del té para ocultarlas del sol, de esta forma se retrasa su crecimiento y se crea un color verde más oscuro en las hojas. Con este proceso el té gana en aminoácidos, creándose así un té más dulce. Tras la cosecha, las hojas se colocan en una superficie plana para su secado, el resultado se llama "tencha". Se les retira el tallo y las venas antes de molerlas hasta conseguir una textura de polvo fino como el talco, de un verde intenso, conocido como "matcha". El sabor de este té depende de sus aminoácidos, las mejores calidades tienen un sabor más dulce y más intenso. Las variedades más corrientes se obtienen de las últimas cosechas de la temporada. Es un ingrediente de la repostería japonesa y se emplea en la elaboración de bizcochos, batidos de leche, helados, púdines y otros postres occidentales.



INGREDIENTES:
Para 10 unidades de 5 x 7 cm.
130 gr. de harina de repostería
80 gr. de azúcar
2 huevos L
75 gr. de mantequilla
50 ml. de nata
1 cucharadita de té matcha
1 cucharadita de levadura química o impulsor
Una pizca de sal
40 gr. de pepitas de chocolate negro (podemos utilizar con leche)
Cacao en polvo amargo o azúcar glas para espolvorear

Precalentamos el horno a 165ºC con aire, a 180ºC si lo ponemos con calor arriba y abajo
En un recipiente tamizamos la harina, junto con la levadura química o impulsor, el té matcha y la sal. Reservamos.
En el bol de la batidora ponemos la mantequilla que deberá estar a temperatura ambiente y punto pomada, comenzamos a batir. Paramos la batidora e incorporamos el azúcar, volvemos a ponerla en marcha y batimos hasta obtener una crema de textura esponjosa y blanquecina.
Añadimos los huevos uno a uno y batimos suavemente entre cada adición. Incorporamos la nata y mezclamos hasta que se integre. A continuación incorporamos los ingredientes secos que hemos tamizado y removemos suavemente con una espátula con movimientos envolventes, para no batir en exceso la masa, de esa forma nos quedarán más suaves y esponjosos. Cuando los ingredientes estén perfectamente integrados, añadimos las pepitas de chocolate y mezclamos para que se repartan bien en la masa.
Engrasamos el molde con un poco de mantequilla o con spray desmoldante y vertemos la misma cantidad de masa en cada uno, rellenando hasta un poco más de la mitad. Horneamos durante 15 minutos con el horno calentado previamente a la temperatura indicada. Comprobamos si están hechos pinchando con una brocheta o con un cake tester, si sale limpio estarán cocidos, de lo contrario dejamos 1-2 minutos más.
Dejamos enfriar la bandeja sobre una rejilla y cuando hayan pasado 10 minutos desmoldamos con cuidado y los ponemos a enfriar por completo en la rejilla. Para servir espolvorear con un poco de cacao en polvo o con azúcar glas, según vuestras preferencias.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...